23/03/2026
Hoy Victoria Dominguez nos compartio la predica llamada (LA FÉ QUÉ PERMANECE)🙏
José, Job y Jesús
Existen momentos en la vida donde la realidad parece contradecir las promesas. Es ahí donde la fe deja de ser un concepto y se convierte en un ancla.
1. José: La Fe en la Espera
La fe de José nos enseña que el propósito es más grande que la traición. Pasó de la túnica de colores a la fosa, y de la esclavitud a la cárcel. Su fe permaneció porque no dependía de su posición, sino de su carácter. José nos recuerda que, aunque los hombres intenten hacernos mal, la fe sabe que el plan final está en manos de quien escribe la historia con justicia.
2. Job: La Fe en el Silencio
Si alguien conoció el peso del quebranto, fue Job. Perdió lo que amaba, su salud y su sustento, pero su fe permaneció intacta incluso cuando no tenía respuestas. Su famosa declaración, "Yo sé que mi Redentor vive", es el grito de alguien que ha decidido que Dios es suficiente, incluso cuando todo lo demás ha sido quitado. Job nos enseña que la fe no se trata de entender el "porqué", sino de confiar en el "Quién".
3. Jesús: La Fe en la Entrega
En Jesús vemos la forma más alta de fe: la obediencia absoluta. En el jardín de Getsemaní, su fe permaneció ante el peso del sacrificio. No fue una fe carente de angustia, sino una fe que se sometió a la voluntad del Padre por amor. Al decir "Consumado es", Jesús demostró que la fe que permanece es la que está dispuesta a morir para que otros tengan vida.
La Fe que no se Rinde
Estos tres ejemplos nos muestran que la fe que permanece tiene tres características esenciales:
Es paciente como la de José (sabe esperar el tiempo correcto).
Es resistente como la de Job (sostiene el dolor sin perder la esperanza).
Es sacrificial como la de Jesús (se entrega por un bien mayor).
La fe no es evitar la tormenta, es caminar sobre ella sabiendo que no estamos solos. Quien permanece con esta fe, no solo sobrevive a la prueba, sino que sale de ella con una autoridad que solo el fuego puede otorgar.