23/05/2026
La frase más fuerte y representativa del Evangelio de hoy es:
“¿A ti qué? Tú, sígueme.”
— Juan 21,22
Jesús no le pidió a Pedro que entendiera todo, ni que se comparara, ni que controlara el futuro de los demás. Solo le pidió fidelidad.
Hoy podemos decirle:
Perdóname por las veces
en que he dudado de tu plan para mí,
por querer entenderlo todo
antes de confiar.
Enséñame a caminar contigo
sin miedo, sin envidia y sin distracciones.
Que mis ojos estén puestos en Ti
y no en lo que hacen los demás.
Dame un corazón fiel,
capaz de seguirte incluso en medio del cansancio,
de las pruebas y de las incertidumbres.
Hoy quiero responderte con confianza:
Aquí estoy, Señor.
Aunque no vea el camino completo…
quiero seguirte.
Amén.