05/10/2024
𝙊𝙘𝙩𝙪𝙗𝙧𝙚 05
𝙎𝙖𝙣𝙩𝙖 𝙈𝙖𝙧𝙞́𝙖 𝙁𝙖𝙪𝙨𝙩𝙞𝙣𝙖 𝙆𝙤𝙬𝙖𝙡𝙨𝙠𝙖
Elena Kowalska, nació en Glogowiec en 1905, cerca de Cracovia, en Polonia. Unas pocas semanas antes de su vigésimo cumpleaños, entró a la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de Misericordia, adoptando el nombre María Faustina. En 1928 tomó los votos definitivos como monja.
El comienzo de la devoción a la Divina Misericordia el 22 de Febrero de 1931, tuvo una visión de Jesús en el pueblo de Plock, Polonia. Sor Faustina relata en su diario lo que Nuestro Señor le dijo de esta manera: "𝙋𝙞𝙣𝙩𝙖 𝙪𝙣𝙖 𝙞𝙢𝙖𝙜𝙚𝙣 𝙙𝙚 𝙖𝙘𝙪𝙚𝙧𝙙𝙤 𝙖 𝙚𝙨𝙩𝙖 𝙫𝙞𝙨𝙞𝙤́𝙣, 𝙘𝙤𝙣 𝙡𝙖𝙨 𝙥𝙖𝙡𝙖𝙗𝙧𝙖𝙨 '𝙅𝙚𝙨𝙪́𝙨, 𝙚𝙣 𝙑𝙤𝙨 𝙘𝙤𝙣𝙛𝙞́𝙤" Yo deseo que esta imagen sea venerada, primero en tu capilla y luego en el mundo entero".
"Yo prometo que, el alma que venere esta imagen, no perecerá. También prometo victoria sobre sus enemigos aquí en la tierra, especialmente a la hora de la muerte. Yo mismo la defenderé con mi propia Gloria".
"𝙇𝙤𝙨 𝙙𝙤𝙨 𝙧𝙖𝙮𝙤𝙨 𝙞𝙣𝙙𝙞𝙘𝙖𝙣 𝘼𝙜𝙪𝙖 𝙮 𝙎𝙖𝙣𝙜𝙧𝙚. 𝙀𝙡 𝙧𝙖𝙮𝙤 𝙥𝙖́𝙡𝙞𝙙𝙤 𝙨𝙞𝙜𝙣𝙞𝙛𝙞𝙘𝙖 𝙚𝙡 𝘼𝙜𝙪𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙝𝙖𝙘𝙚 𝙡𝙖𝙨 𝙖𝙡𝙢𝙖𝙨 𝙟𝙪𝙨𝙩𝙖𝙨. 𝙀𝙡 𝙧𝙖𝙮𝙤 𝙧𝙤𝙟𝙤 𝙨𝙞𝙜𝙣𝙞𝙛𝙞𝙘𝙖 𝙡𝙖 𝙎𝙖𝙣𝙜𝙧𝙚 𝙦𝙪𝙚 𝙚𝙨 𝙡𝙖 𝙫𝙞𝙙𝙖 𝙙𝙚 𝙡𝙖𝙨 𝙖𝙡𝙢𝙖𝙨". "Estos dos rayos salieron de las profundidades de Mi tierna Misericordia, cuando Mi corazón agonizado fue abierto por la lanza en la Cruz".
A partir de 1931, Faustina, tuvo una serie de revelaciones de Jesús. Todas ellas las escribió en su diario de más de 600 páginas. Durante casi 20 años, estuvo prohibida la devoción a la Divina Misericordia. Desde el 15 de abril de 1978, la Santa Sede permitió la práctica de esta devoción.
Sor Faustina murió de tuberculosis, el 5 de octubre de 1938, en Cracovia. Sus restos mortales yacen en la capilla del convento bajo la milagrosa imagen de la Divina Misericordia, fue beatificada el 18 de abril de 1993 y canonizada el 30 de abril del 2000 por S. S. Juan Pablo II.
Extractos de los Mensajes de Nuestro Señor, tomados del diario de Santa Faustina
"Ofrezco a los hombres la vasija con la que han de seguir viniendo a la fuente de la misericordia para recoger las gracias. Esa vasija es esta imagen con la firma: Jesús, en Vos confío".
𝙎𝙤𝙗𝙧𝙚 𝙡𝙖 𝘾𝙤𝙧𝙤𝙣𝙞𝙡𝙡𝙖:
"Alienta a las personas a recitar la Coronilla que te he dado... Quien la recite, recibirá gran misericordia a su hora de la muerte. Los sacerdotes la recomendaran a los pecadores como su último refugio de salvación.
Aún si el pecador más empedernido recite esta Coronilla al menos una vez, recibirá la gracia de Mi infinita Misericordia. Deseo conceder gracias inimaginables a aquellos que confían en Mi Misericordia".
"𝙀𝙨𝙘𝙧𝙞𝙗𝙚 𝙦𝙪𝙚 𝙘𝙪𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙧𝙚𝙘𝙞𝙩𝙚𝙣 𝙚𝙨𝙩𝙖 𝘾𝙤𝙧𝙤𝙣𝙞𝙡𝙡𝙖 𝙚𝙣 𝙥𝙧𝙚𝙨𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙙𝙚𝙡 𝙢𝙤𝙧𝙞𝙗𝙪𝙣𝙙𝙤, 𝙔𝙤 𝙢𝙚 𝙥𝙤𝙣𝙙𝙧𝙚́ 𝙚𝙣𝙩𝙧𝙚 𝙢𝙞 𝙋𝙖𝙙𝙧𝙚 𝙮 𝙚́𝙡, 𝙣𝙤 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙅𝙪𝙨𝙩𝙤 𝙅𝙪𝙚𝙯 𝙨𝙞𝙣𝙤 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙎𝙖𝙡𝙫𝙖𝙙𝙤𝙧 𝙈𝙞𝙨𝙚𝙧𝙞𝙘𝙤𝙧𝙙𝙞𝙤𝙨𝙤".
𝙎𝙤𝙗𝙧𝙚 𝙡𝙖 𝙁𝙚𝙨𝙩𝙞𝙫𝙞𝙙𝙖𝙙:
"Yo quiero que esta imagen sea solemnemente bendecida el primer domingo después de Pascua; ese domingo ha de ser la Fiesta de Mi Misericordia".
"En aquel día están abiertas las entrañas de Mi Misericordia. Derramaré un mar entero de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia; el alma que se confiese [dentro de ocho días antes o después] y comulgue [el mismo día] obtendrá la remisión total de culpas y castigos"
𝙇𝙖 𝙃𝙤𝙧𝙖 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙈𝙞𝙨𝙚𝙧𝙞𝙘𝙤𝙧𝙙𝙞𝙖 (𝙇𝙖𝙨 3:00 pm 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙏𝙖𝙧𝙙𝙚)
"Te recuerdo, hija mía, que tan pronto como suene el reloj a las tres de la tarde, te sumerjas completamente en mi Misericordia, adorándola y glorificándola; invoca su omnipotencia para todo el mundo, y particularmente para los pobres pecadores; porque en ese momento la Misericordia se abrió ampliamente para cada alma".
"A la hora de las tres imploren Mi misericordia, especialmente por los pecadores; y aunque sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en Mi desamparo en momento de agonía. Esta es la hora de gran misericordia para el mundo entero. Te permitiré entrar dentro de Mi tristeza mortal. En esta hora, no le rehusare nada al alma que me lo pida por los méritos de Mi Pasión".
𝙎𝙤𝙗𝙧𝙚 𝙡𝙖 𝙉𝙤𝙫𝙚𝙣𝙖:
"Deseo que durante esos nueve días traigas almas a la fuente de Mi misericordia, que de allí podrán tomar fuerza y consuelo y cualquier gracia que necesiten en las adversidades de la vida, especialmente en la hora de la muerte".