05/06/2023
El Espíritu Santo nos narra en esta historia como es que José es exaltado y toda rodilla se dobla ante él. No podemos dejar de mencionar a Cristo, pues como antes fue dicho, él es la esencia de las Escrituras, y en la vida de José vemos claramente el anuncio de los sufrimientos del Cristo y las glorias que vendrían tras ellos (1 Ped 1:11). José fue echado a un pozo, como si fuese echado a una tumba, y es anunciado por sus compatriotas como mu**to, pero esto lo hizo Dios para demostrar que salva a su pueblo por medio de una tumba, pues si José no hubiese sido declarado como mu**to, no hubiese sido esclavo en Egipto, luego encarcelado, y después exaltado. Y como si hubiese resucitado, en un mejor estado, o sea, como Rey, termina salvando al pueblo de Dios, la casa de Jacob, a su padre y sus hermanos. Claramente vemos aquí la vida, muerte y resurrección de Jesucristo, el cual es verdaderamente asesinado por sus compatriotas los judíos, pues a los suyos vino, pero no lo recibieron (Jn 1:12), fue anunciado mu**to, y al tercer día, verdaderamente resucita en un mejor estado, en uno glorificado, y es ahora anunciado como Rey, no rey de una porción de tierra, sino como “El Rey”, aquel que tiene potestad sobre el cielo y la tierra (Mt 28:18) y que está sentado a la diestra del Padre en las alturas (Heb 1:3), y que se convierte no en un salvador de una porción de la tierra, sino en el Salvador de toda tribu, lengua y nación.
~Meditación en Genesis 41, El Redentor, El Preservador.