01/05/2026
Mayo, mes bendito en el que la Iglesia eleva su mirada y su corazón hacia la Santísima Virgen María, nuestra Madre. Es un tiempo especial para recordar su humildad, su pureza y su entrega total a la voluntad de Dios. En cada flor que brota y en cada amanecer, vemos reflejada la belleza de María, la llena de gracia.
Durante este mes, los fieles renovamos nuestro amor y devoción hacia ella, acercándonos con confianza para pedir su intercesión. María, como madre amorosa, nos guía hacia su Hijo Jesús, enseñándonos a vivir con fe, esperanza y caridad.
Que este mes de mayo sea una oportunidad para rezar el Santo Rosario, ofrecer pequeñas acciones con amor y crecer en nuestra vida espiritual. Bajo su manto protector, encontremos consuelo en las dificultades y fortaleza en nuestro caminar.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros y acompáñanos siempre en nuestro camino hacia el Señor.