02/10/2021
Amigos, les comparto una invitación y una pequeña reflexión de la Palabra
Al oír esto, uno de los que estaban sentados juntos a la mesa le dijo: ¡Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios!
Pero él le dijo: Un hombre hizo un gran banquete e invitó a muchos. A la hora del banquete envió a su siervo para decir a los invitados: “Vengan, porque ya está preparado”. Pero todos a una comenzaron a disculparse. El primero dijo: “He comprado un campo y necesito salir para verlo; te ruego que me disculpes”. El otro dijo: “He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego que me disculpes”. El otro dijo: “Acabo de casarme y por tanto no puedo ir”.
Cuando volvió el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces se enojó el dueño de casa y dijo a su siervo: “Ve pronto a las plazas y a las calles de la ciudad y trae acá a los pobres, a los mancos, a los ciegos y a los cojos”. Luego dijo el siervo: “Señor, se ha hecho lo que mandaste, y aún queda lugar”. El señor dijo al siervo: “Ve por los caminos y por los callejones, y exígeles a que entren para que mi casa se llene. Pues les digo que ninguno de aquellos hombres que fueron invitados gustará de mi banquete”. Lucas 14:15-24
Muchas veces somos como aquellos que fueron invitados y tenemos muchos pretextos para evitar ir a las cosas de Dios. Hay invitaciones que generalmente no rehusamos como a ciertos eventos, reuniones, paseos, etc. inclusive nos esforzamos en organizar nuestra agenda y la acomodamos para no faltar pero cuando nos invitan a la Iglesia, a una reunión para escuchar la Palabra de Dios y que nos acerca a Dios, que nos alimenta espiritualmente nuestra respuesta es "estoy cansado, te ruego que me disculpes"; "tengo un compromiso, te ruego que me disculpes"; "tengo pendientes, te ruego que me disculpes"
Haz un esfuerzo esta ocasión, el Reino de Dios se ha acercado a ti, ¿tu quieres acercarte a Él?
Blvd. Xalapa-Banderilla 47, col. 21 de Marzo, a unos pasos del campo de Beisbol