08/01/2018
A ti, oh Jehová, levantaré mi alma. Dios mío, en ti confío;No sea yo avergonzado,No se alegren de mí mis enemigos. Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido;Serán avergonzados los que se rebelan sin causa. Muéstrame, oh Jehová, tus caminos;Enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame,Porque tú eres el Dios de mi salvación;En ti he esperado todo el día. Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias,Que son perpetuas. De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes;Conforme a tu misericordia acuérdate de mí,Por tu bondad, oh Jehová. Bueno y recto es Jehová;Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino. Encaminará a los humildes por el juicio,Y enseñará a los mansos su carrera. Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad,Para los que guardan su pacto y sus testimonios. Por amor de tu nombre, oh Jehová,Perdonarás también mi pecado, que es grande. ¿Quién es el hombre que teme a Jehová?El le enseñará el camino que ha de escoger. Gozará él de bienestar,Y su descendencia heredará la tierra. La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,Y a ellos hará conocer su pacto. Mis ojos están siempre hacia Jehová,Porque él sacará mis pies de la red. Mírame, y ten misericordia de mí,Porque estoy solo y afligido. Las angustias de mi corazón se han aumentado;Sácame de mis congojas. Mira mi aflicción y mi trabajo,Y perdona todos mis pecados. Mira mis enemigos, cómo se han multiplicado,Y con odio violento me aborrecen. Guarda mi alma, y líbrame;No sea yo avergonzado, porque en ti confié. Integridad y rectitud me guarden,Porque en ti he esperado. Redime, oh Dios, a IsraelDe todas sus angustias.
Salmos 25:1-22