28/04/2026
Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños;
Hechos 2:17
El Despertar de una Nueva Generación: Hijos, Hijas y Visionarios
Este pasaje rompe con las estructuras rígidas del pasado. La profecía, en su sentido más puro, no es solo predecir el futuro, sino comunicar el corazón de Dios en el presente. Que los jóvenes "profeticen" significa que sus palabras tendrán peso, verdad y la capacidad de transformar su entorno. No están llamados a ser espectadores silenciosos, sino portavoces de esperanza.
El Espíritu Santo no se jubila ni espera a que tengas un título para usarte. El"derramamiento" ya ocurrió; la pregunta es si estamos dispuestos a levantar la mirada y empezar a ver lo que Él ve.