23/10/2023
🔴SAN SANTIAGO DE JERUSALÉN, HERMANO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Y MÁRTIR🔴
~23 de Octubre~
•Colecta: Concede, oh Dios, que la Iglesia, siguiendo el ejemplo de tu siervo Santiago, el Justo, hermano de nuestro Señor, se dedique continuamente a la oración y a la reconciliación de
todos los que están en desacuerdo y enemistad; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y
reina contigo y el Espíritu Santo, uno solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
•Historia: En el evangelio de Mateo y en la carta a los Gálatas, el Santiago conmemorado hoy es
llamado el hermano del Señor. Otros escritores, siguiendo la tradición de Marcos, creen
que era un primo de Jesús. Ciertas escrituras apócrifas hablan de él como hijo de la
primera esposa de José. Cualquiera que sea la relación que tenía con Jesús – hermano,
medio hermano o primo– Santiago se convirtió después de la resurrección. Con el
tiempo llegó a ser obispo de Jerusalén.
En la primera carta a los Corintos (15:7), Pablo dice que Santiago recibió el favor de una
aparición especial de Jesús antes de la ascensión. Más tarde, Santiago trató cordialmente
a Pablo en Jerusalén, cuando éste llegó para reunirse con Pedro y los otros apóstoles.
Durante el concilio de Jerusalén, cuando había desacuerdo sobre si los conversos gentiles
tenían que circuncidarse, Santiago resumió una decisión tan trascendental con estas
palabras: “Por tanto, pienso que no hay que poner obstáculos a los paganos que se
convierten a Dios” (Hechos 15:19).
Eusebio, al citar una historia de la Iglesia primitiva por Hegesipo, declara que Santiago
tenía el apodo de “el Justo”. Era santo, sobrio, no se cortaba el pelo ni se untaba el
cuerpo de aceite, y pasaba el tiempo hincado en oración, rezando por su gente. “Los que
llegaron a creer lo hicieron por medio de Santiago”, dice Hegesipo.
El éxito de convertir Santiago a tantos al cristianismo preocupaba mucho a algunas
facciones de Jerusalén. Según Hegesipo, le rogaban que “frenara a la gente, porque se
iban equivocadamente a Jesús como si fuera el Mesías... sabemos que tú eres justo...
Persuade a la gente para que no se descarríe, confiamos en ti”. Luego colocaron a
Santiago en la parte más alta del templo, rogándole que predicara a la muchedumbre para
que abandonara a Jesús. Sin embargo, Santiago dio testimonio del Señor. Por lo tanto, lo
tiraron del tejado al suelo y lo mataron a palos.