09/06/2026
A veces pasamos la vida intentando descubrir quiénes somos, cuál es nuestro valor o si realmente importamos. Pero Dios ya conoce la respuesta.
Antes de que dieras tu primer paso, antes de que pronunciaras tu primera palabra e incluso antes de que nacieras, Él ya te conocía y te amaba.
Tu identidad no depende de lo que otros piensen de ti, sino de la mirada de Aquel que te creó.
“Antes de formarte en el vientre, te conocía.”
(Jeremías 1,5)