04/04/2026
En el Credo de los Apóstoles profesamos que, después de morir, Jesús “descendió a los in****nos”. ¿Qué sucedió entonces? Una beata mística, Ana Catalina Emmerick, aseguró haber recibido una visión sobre este misterio, aunque la Iglesia recuerda que estos relatos no son dogma de fe.
En la web de santos corazones. org se recogen extractos de sus visiones: la beata afirma que, al morir Jesús en la cruz, vio su alma luminosa penetrar en la tierra al pie del Calvario, acompañada por el Arcángel Gabriel y numerosos ángeles que lo seguían en procesión hacia la morada de los mu***os.
Allí, en un lugar que describe como “tres mundos”, se hallaban los patriarcas anteriores a Abraham y, aparte, quienes vivieron desde Abraham hasta San Juan Bautista; llevado en triunfo por los ángeles, Jesús se acercó primero a Adán y Eva, habló con “los primeros padres” y ellos lo adoraron llenos de gozo.
Según su relato, el Señor visitó después a los patriarcas con menor conocimiento del Mesías, mandó abrir las puertas y permitió que los malos espíritus que los hostigaban fueran encadenados; luego todos siguieron a Cristo hasta el “seno de Abraham”, donde se mostraron los santos de Israel —patriarcas, jueces, reyes, profetas—, así como los parientes del Señor, y la alegría se hizo indescriptible.
La beata añade que Jesús se dirigió luego hacia los “paganos piadosos”, descendió al abismo del in****no y vio a Lucifer encadenado, mientras muchas almas salían del purgatorio hacia el cielo; el Catecismo de la Iglesia Católica, por su parte, enseña que “Cristo mu**to, en su alma unida a su persona divina, descendió a la morada de los mu***os” y “abrió las puertas del cielo a los justos que le habían precedido”.
Más información:
👉 https://ow.ly/FZFs50YE3VO