26/01/2022
En un programa de la televisión alemana 120 personas católicas de orientación homosexual han hecho pública su condición. *Hay sacerdotes, personas consagradas, laicos activos, educadores, catequistas, miembros de coros*. Los hay solteros, y los hay viviendo en pareja. ¿Por qué este paso al frente? Según expresan en entrevistas y en las noticias que han aparecido, para reivindicar que «están ahí». No quieren silencio. *No quieren un anonimato forzado*. No quieren vivir con miedo a que, cualquier día, una polémica se lleve por delante sus apostolados, trabajos o misión. *No quieren sentirse cristianos de segunda*. No quieren conformarse con formulaciones que nacen de la incomprensión. Quieren vivir en la Iglesia tal y como son. No quieren que siga ocurriendo que hay quien los compara con enfermos, o los tache de viciosos, como desgraciadamente tantas veces ocurre. No quieren que la orientación sexual y la identidad de género sean causa de despido. Quieren, al menos, poder hablar, dialogar y ser escuchados. Quieren que la vida actual de la Iglesia, y la pastoral que en tantos lugares va muy por delante de algunas formulaciones, puedan albergar diálogos serenos. *Quieren sentirse en casa*.
Jesuita José María Rodríguez Olaizola
En Alemania, decenas de sacerdotes y colaboradores de la Iglesia Católica han declarado hoy, públicamente, su homosexualidad. Lo hacen, dicen, para que la ig...