29/04/2026
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✨Hermanos mios, en esta Semana Vocacional, hemos orado por los niños, los adolescentes y hoy, la pastoral vocacional de nuestra diócesis nos invita a orar por la vocación de nuestros jóvenes, y es volver el corazón hacia una necesidad urgente y profundamente evangélica, por que en ellos, Dios sigue sembrando su llamado.
La vocación no es una idea humana, sino una iniciativa divina. Desde siempre, Dios llama. Así como llamó a Samuel en medio de la noche: “Habla, Señor, que tu siervo escucha” 1 Samuel 3,10. Hoy sigue pronunciando el nombre de muchos jóvenes, invitándolos a una vida plena en el sacerdocio, la vida consagrada, el matrimonio o el compromiso laical.
Nuestros jóvenes necesitan comunidades que crean en ellos, que los acompañen, que recen por ellos. Necesitan ver testigos valientes, como San Tarcisio, Santa María Goretti o el Beato Carlo Acutis, jóvenes que no tuvieron miedo de responder con generosidad al llamado de Dios.
La vocación nace en el corazón de Dios, pero crece en el seno de una Iglesia que ora. Cuando una familia reza, cuando una parroquia suplica, cuando un joven es sostenido por la intercesión de su comunidad, el llamado se hace más claro y la respuesta más firme.
No tengamos miedo de pedirle al Señor vocaciones. No tengamos miedo de que nuestros jóvenes digan “sí” puesto que una vida entregada a Dios es una vida plenamente realizada.
_"Sembremos juntos nuestra tierra"_