25/07/2026
TU SAGRADA HOSTIA
Oh Jesús, tu Sagrada Hostia me recuerda las palabras que el sacerdote pronuncia antes de repartir la comunión: "Este es el Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo".
Tú eres blanco como el cordero, inmaculado, sin mancha, y prefieres para tu amistad a quienes tienen menos manchas en el alma.
Tú eres manso como el cordero. El Evangelio dice que no gritabas, no discutías ni apagabas la mecha humeante.
Tú eres humilde como el cordero, por eso has dicho: "Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón".
Tú eres obediente como el cordero. Tu obediencia hasta la cruz obtuvo el perdón de nuestras desobediencias.
Tú eres callado como el cordero, el cual no protesta cuando es llevado al matadero. En tu pasión estabas vestido de silencio. El Evangelio dice una y otra vez: "Y Jesús callaba". Y hasta Pilatos se admiraba de tu silencio.
Oh buen Jesús, enséñanos a ser como tú. Amén.