26/05/2026
25 Años Bajo la Mirada del Señor de la Misericordia
Querida comunidad parroquial:
Hoy hace veinticinco años, este santuario abrió sus puertas no solo como una estructura de piedra y cemento, sino como el corazón vivo de nuestra comunidad. Este templo nació del esfuerzo compartido, de la fe inquebrantable de quienes nos precedieron y del deseo profundo de tener un refugio donde encontrarnos con el amor infinito de Dios.
Frente a la hermosa imagen del Señor de la Misericordia, con sus rayos de luz y agua que brotan de su corazón, hemos recordado todos los días que nunca estamos solos.
Celebrar 25 años no es solo mirar al pasado con nostalgia; es un llamado a renovar nuestro compromiso con el futuro. Somos las piedras vivas de esta Iglesia. Nos toca a nosotros mantener encendida la llama de la fe, de la caridad y de la hospitalidad para las generaciones venideras, asegurando que este templo siga siendo un faro de compasión y alivio para los más necesitados.
Agradecemos profundamente a los sacerdotes que han guiado nuestros pasos, a los benefactores, a los grupos parroquiales y a cada fiel que, con su sola presencia, da vida a este lugar sagrado.
Que el Señor de la Misericordia continúe bendiciendo nuestros hogares, uniendo a nuestras familias y derramando sus gracias sobre esta porción de su pueblo que hoy, con una sola voz, dice: ¡Señor de la Misericordia, en ti confiamos! ¡Feliz 25 aniversario!