11/05/2022
ECLESIASTES 12
He aquí el verdadero propósito de la vida
En este capítulo se encuentra la conclusión y el tema del libro.
Hasta este punto, Salomón ya nos habló de todo lo que es ‘cero, vanidad, riquezas, plac,
etc.’, y nos mostró todo lo que no es el propósito de la vida. Con esto, el principio que
Salomón está aplicando es lo que hace todo buen maestro al enseñar, que es primero
mostrar todo lo que no es. Y ahora toca el turno para que nos muestre lo que sí es.
12:1 12:1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan
los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos
contentamiento;
Justo es en los días de nuestra juventud cuando menos pensamos en que venimos de Dios
y le tenemos que rendir cuentas. Por el contrario, es donde más se promueve la idea de
que todo es producto de la casualidad y provenimos de un accidente de la naturaleza.
Pero precisamente nos está aconsejando lo contrario, pues cuando somos jóvenes,
tenemos claridad de pensamiento y energía, y son los mejores momentos para invertir
nuestra vida en el Señor.
12:2 antes que se oscurezca el sol, y la luz, y la luna y las estrellas, y vuelvan las
nubes tras la lluvia;
A partir de aquí vienen frases poéticas que describen al cuerpo de manera alegórica.
Con esto se refiere a que nos acordemos de nuestro creador antes de que llegue el
momento en nuestra vida que tengamos que enfrentar un acontecimiento tras otro. Como
por ejemplo cuando empezamos a sufrir pérdidas de seres queridos o que nuestro cuerpo
empiece a reflejar los síntomas de la edad y nos enfermemos con más regularidad, etc.
12:3 cuando temblarán los guardas de la casa, y se encorvarán los hombres
fuertes, y cesarán las muelas porque han disminuido, y se oscurecerán los que
miran por las ventanas;
‘Guardas de la casa’ se refiere a nuestras manos. ‘Hombres fuertes’ se refiere a las
piernas.
‘Los que miran por las ventanas’ son nuestros ojos.
12:4 y las puertas de afuera se cerrarán, por lo bajo del ruido de la muela;
cuando se levantará a la voz del ave, y todas las hijas del canto serán abatidas;
‘Puertas de afuera’ son nuestros labios, que se cerrarán por la falta de dientes.
‘Levantará’, mejor traducido sería ‘despertará’. Llega una edad en que cualquier
ruido nos va a despertar. Y al estar despierto y alguien nos hable, se nos dificultará
escuchar.
12:5 cuando también temerán de lo que es alto, y habrá terrores en el camino; y
florecerá el almendro, y la langosta será una carga, y se perderá el apetito;
porque el hombre va a su morada eterna, y los endechadores andarán alrededor
por las calles;
Una de las características de la gente mayor es que cualquier cosa, por más simple que
sea, se les dificulta o les causa temor. De hecho, aun en nuestra juventud existen cosas
que sentimos se nos dificulta y esto será multiplicado llegando a una edad avanzada.
‘Florecerá el almendro’ se refiere a que llegará el momento en que el color de nuestro
cabello se tornará blanco. Esto nos ayudará a ser más eficientes en la distribución de
nuestro tiempo. Por ejemplo, si tomamos en cuenta que aproximadamente el 80% de
nuestra vida son preparativos para vivir, pudiera ser que estamos durmiendo 8 horas para
reponer fuerzas, ocupamos 4 horas para comer y cargarnos de energía, 10 en trabajar y
poder comprar nuestro sustento y suplir necesidades. Con esto llevamos 22 horas del día
y nos quedan 2 horas libres. Y lo peor que podemos hacer con ese tiempo es dejar que
nuestra mente siga conectada con todas las preocupaciones que traemos, buscando dar
solución a todo lo que quedó pendiente. Y con esto dejamos que se nos vaya la vida y
nunca vivimos realmente. He aquí el propósito de este libro. ‘Acordarnos lo que vale la
vida y en que es lo mejor que podemos invertirla’. Lo ideal es que esas 2 horas promedio
que nos quedan libres las vayamos aumentando gradualmente para invertirlas en el
verdadero propósito de la vida.
‘La langosta será una carga’, es que se nos dificultará el levantarnos con nuestras piernas.
Por otro lado siempre es necesario recordar que nuestro caminar debe estar dirigido hacia
nuestra morada eterna.
12:6 antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el
cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo;
‘Cadena de plata’ sería la columna vertebral.
‘Cuenco de oro’ es el esqueleto.
‘Cántaro’ estómago.
‘Rueda’ tiene que ver con el cuerpo, que es lo que mueve todo.
12:7 y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.
‘El polvo’ es nuestro cuerpo.
12:8 Vanidad de vanidades, dijo el Predicador, todo es vanidad.
Al final donde queda tanto esfuerzo, tanto tiempo dedicado a nuestro cuerpo y para qué?
Algún día todo esto se va a acabar. Dónde está nuestro beneficio?
12:9 Y cuanto más sabio fue el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al
pueblo; e hizo escuchar, e hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios.
12:10 Procuró el Predicador hallar palabras agradables, y escribir rectamente
palabras de verdad.
Justo aquí empieza el desenlace para empezar a mostrar cuál es el propósito de la vida.
12:11 Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados
son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor.
‘Los aguijones’ son las puntas para el ganado con el que les picaban para que sigan
arando. Así las palabras de los sabios, que al escucharlas nos hacen recapacitar para
realmente hacer algo de provecho con nuestras vidas.
‘Clavo incado’ es similar a un tornillo con taquete, que son difíciles de separar. Así las
palabras sabias, que no solo nos emocionan momentáneamente, si no que permanecen al
provenir de la palabra de Dios. Absolutamente todo pasa: palabras, vanidad, mensajes,
nuestra elocuencia, nuestras mejores intenciones… Todo esto se acaba.
Salmo
111:10 El principio de la sabiduría es el temor de Dios;
La labor de alguien que está ante una congregación, llevando la función de maestro, o
predicador, es dar palabra de sabiduría proveniente de la palabra de Dios. Y la fuente
original de esas palabras es un pastor.
1ª Pedro
5:1 Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y
testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria
que será revelada:
5:2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por
fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto;
5:3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo
ejemplos de la grey.
5:4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona
incorruptible de gloria.
Aquí está hablando el apóstol Pedro donde exhorta a los pastores a que enseñen la
palabra de Dios, no a la fuerza, ni por obtener un beneficio material, sino con disposición.
12:12 Ahora, hijo mío, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer
muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne.
No se debe tratar de ir más allá de lo que tiene la palabra, de lo que es enseñado por el
príncipe de los pastores, no se debe agregar nada más. No es necesario ponernos a
filosofar, o querer inventar una nueva religión, pues ya está todo escrito.
La exhortación es volver al original, volver a las palabras de los profetas, volver a las
sendas antiguas, a las palabras de los maestros bíblicos.
Efesios
2:19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los
santos, y miembros de la familia de Dios,
2:20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la
principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,
Por esto mismo no tenemos que inventar algo nuevo o querer basar nuestro estudio en
libros de temas específicos o de religiones específicas. Con la Biblia tenemos para toda
la vida y aún así no nos alcanzaría. Conformémonos con conocer lo que enseñaron los
maestros de la Biblia, los profetas, los apóstoles, Jesucristo mismo. El buscar más de
esto, es fatiga de la carne.
12:13 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus
mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
El temer a Dios no es que tengamos miedo de Él, más que nada sería tener temor de
ofenderle, de hacer algo que va en contra de sus caminos o de su voluntad. Para esto
fuimos creados.
Si en lugar de decir ‘teme’ a Dios, dijera ‘ama’ a Dios, realmente no funcionaría igual.
El amor no siempre funciona o es seguro, pues nos inclina a justificarnos cuando
obremos mal, con la escusa de ‘Dios me entiende pues me ama, Él todo lo perdona…’
Por eso el temor es un mayor motivador.
2ª Corintios
9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el
que siembra generosamente, generosamente también segará.
Gálatas
6:7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre
sembrare, eso también segará.
6:8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el
que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.
6:9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no
desmayamos.
12:14 Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa
encubierta, sea buena o sea mala.
Tarde o temprano todo va a salir a la luz.
Mateo
10:26 Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser
manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.
Existe la tendencia de interpretar este libro de manera negativa, pues se toma de manera
muy superficial. Sin embargo, si lo analizamos a fondo, resulta ser todo lo contrario.
1ª Corintios
13:4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es
jactancioso, no se envanece;
13:5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
Dios no nos dio los mandamientos para molestarnos o para que fuera una carga difícil e
incómoda para nosotros. Todo lo contrario. El máximo anhelo de Dios es que tengamos
el máximo placer que pueda un ser humano experimentar, y puede ser que esto venga a
revolucionar nuestra manera de pensar.
Si queremos ejemplificarlo mejor, sería como cuando estamos perdidamente enamorados
de alguien, nuestro mayor anhelo para esa persona es que siempre esté feliz, con un gozo
constante. Si nosotros somos así, que tenemos una muy limitada perspectiva del amor, de
aquí podremos partir para tratar de entender como es el origen del amor, ‘Dios’.
Dios nos dejó una serie de instrucciones para que podamos tener el máximo potencial. Es
similar a cuando compramos un aparato y con él viene un instructivo para sacar el
máximo rendimiento del mismo, y viene garantizado. Así mismo menciona que de no
seguir las instrucciones al pie de la letra, la garantía no procede y tendrá consecuencias.
De la misma manera, nuestra vida está diseñada para experimentar el mayor gozo o
placer posible.
Conclusión
Ante lo vano, efímero y temporal de la vida debajo del sol, ¿cuál es el propósito?
Salomón, el hombre más rico, más educado, más famoso, más experimentado en
placeres, nos dice que el máximo placer en la vida es temer a Dios, es decir, tener la
convicción de que estamos subordinados a Dios y guardar sus mandamientos.
Según el profeta Isaías, fuimos creados para publicar las alabanzas de Dios.
Isaías
43:21 Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará.
Cuando estamos en un momento de gran gozo y quizá fue inesperado que conocimos al
Señor al estar pasando por una situación dolorosa, o aunque de antemano nos dieran a
escoger si queremos venir a este mundo y nos fuera posible ver toda la película de nuestra
vida, y al final se nos muestra que tendremos la oportunidad de estar ante la maravillosa
presencia del Señor, contemplando su hermosura, aquí es donde verdaderamente nos
damos cuenta que valió la pena todo lo vivido en un pasado, por más doloroso que fuera.
La alabanza es el fruto de una inmensa convicción de satisfacción y placer espiritual que
solo se logra al estar en la presencia de Dios”. Como diría otro hombre que lo tuvo todo,
el rey David:
Salmo
84:10 Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos.
Dios nos creó para su alabanza. La alabanza es el fruto de una inmensa convicción,
satisfacción o placer espiritual, que solo se logra al estar en la presencia de Dios.
Algunos dicen que la música es la máxima expresión humana, pero realmente la máxima
expresión humana precisamente es la alabanza. La única manera de experimentar ese
gozo o satisfacción máxima es cuando vivimos nuestra vida de acuerdo al manual.
Esta fue la instrucción del Sr. Jesús.