27/05/2025
¿𝗤𝘂𝗲́ 𝗳𝗮𝗹𝘁𝗮 𝗺𝗲 𝗵𝗮𝗰𝗲 𝗮 𝗺𝗶́ 𝗹𝗮 𝗥𝗲𝗹𝗶𝗴𝗶𝗼́𝗻❓ 𝗬𝗼 𝗻𝗼 𝘁𝗲𝗻𝗴𝗼 𝗻𝗶𝗻𝗴𝘂𝗻𝗮 𝗿𝗲𝗹𝗶𝗴𝗶𝗼́𝗻 𝘆 𝗲𝘀𝘁𝗼 𝗻𝗼 𝗺𝗲 𝗾𝘂𝗶𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗿 𝘁𝗮𝗻 𝗴𝗼𝗿𝗱𝗼 𝘆 𝘁𝗮𝗻 𝗯𝘂𝗲𝗻𝗼.
Parte 4
En vista del ejemplo anterior, no me negarás que la Religión es, cuando menos, una cosa conveniente. Una vez confesado esto, y aunque tengas la desgracia de pensar que no hay ninguna Religión verdadera, por poco razonable que seas, habrás también de confesarme que no es imposible que la haya; del mismo modo que, aunque tú no creas que yo estoy escribiendo estas líneas con la mano izquierda, por ejemplo, confesarás que no es imposible que así sea. Es decir, que no sólo me confesarás que la Religión es una cosa conveniente, sino también que es posible que haya una verdadera.
Porque, una de dos: o tú me aseguras que no hay ninguna Religión, ni verdadera ni falsa, ni mala ni buena, y me lo aseguras con la misma certeza con que aseguras que estás ahora leyendo esto, o me confiesas que es posible que haya alguna Religión verdadera. Lo primero no puedes tú asegurármelo, porque no lo sabes; y si me confiesas lo segundo, yo te diré: Si, por una parte, no es imposible que haya una Religión verdadera, y por otra es conveniente que la haya, racional y juicioso es pensar que la hay.
Y la hay, hermano mío, la hay. No te pido que me lo creas desde luego por mi palabra, pero lee con atención estas pocas páginas que te presento; procura hacerte cargo de todas las razones que te doy; consulta con personas sensatas y buenas lo que no entendieres; procura al mismo tiempo refrenar los malos pensamientos que nacen en tu alma, los vicios y pasiones que dominan tu corazón. Haz esto, hijo mío, y la ayuda de Dios no te faltará, y te dará luz para que veas la verdad de lo que yo te enseño, y te dará la firme voluntad y el ardiente deseo de obrar conforme a esta verdad que, con la misma ayuda de Dios, quiero enseñarte.
Continuará.