21/05/2026
📖 EVANGELIO DE HOY
📅 Jueves 21 de mayo de 2026
🔴 SANTOS CRISTÓBAL MAGALLANES, presbítero, y Compañeros mártires.
😇 Según san Juan: 17, 20-26
En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí.
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo.
Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos”.
Palabra del Señor 🙏
REFLEXIÓN
Jesús sigue orando por nosotros y eso debería estremecernos más de lo que imaginamos.
Mientras nosotros vivimos distraídos, cansados, divididos por dentro, Jesús sigue pronunciando nuestro nombre delante del Padre. Sigue intercediendo. Sigue deseando algo profundamente bello: que estemos con Él.
No habla solo del cielo futuro. Habla también de una comunión que comienza desde ahora. Jesús quiere acercarnos a su corazón, hacernos permanecer en su amor, enseñarnos a vivir no como huérfanos, sino como hijos profundamente amados.
Y qué fácil es olvidar eso.
A veces vivimos como si Dios estuviera lejos. Nos acostumbramos a una fe rápida, superficial, sin silencio, sin intimidad. Rezamos, pero no permanecemos.
Buscamos a Dios, pero seguimos llenando el corazón de cosas que no pueden sostenernos.
Y, sin embargo, Jesús no se cansa.
Sigue pidiendo por nosotros.
Sigue deseando que vivamos donde Él vive: en el amor del Padre.
Hay algo profundamente tierno en este Evangelio. Jesús, antes de entregarse completamente, no piensa en sí mismo, piensa en nosotros. Quiere que conozcamos el amor con que el Padre lo ha amado. Quiere que ese mismo amor habite en nosotros.
¿Te das cuenta de lo que eso significa?
No estás llamado solo a “creer” en Dios.
Estás llamado a vivir dentro de su amor.
Quizá hoy necesitas detenerte un momento y recordar esto: hay un Jesús vivo intercediendo por ti. Un Jesús que no se ha cansado de esperarte, de llamarte, de abrirte camino hacia el Padre.
Y tal vez la pregunta no es si Dios sigue hablando, sino si nosotros aún estamos dispuestos a permanecer con Él.
Que este Evangelio nos devuelva el deseo de volver al corazón de Jesús. De permanecer. De vivir más unidos a Él que al ruido de este mundo.
Porque quien permanece en su amor, ya no vuelve a vivir vacío.
Oración 🙏
Espíritu Santo,
llévame nuevamente al corazón de Jesús.
Cuando me distraiga, recuérdame que Él sigue orando por mí.
Cuando me enfríe, vuelve a encender en mí el deseo de permanecer en su amor.
Hazme vivir como hijo amado,
con el corazón vuelto hacia el Padre y la vida unida a Cristo.
Mirza Deras, r.a.