14/08/2026
A veces pensamos que para ser luz necesitamos hacer grandes cosas, pero Dios también puede usar nuestra manera de vivir para tocar el corazón de alguien.
Isaías 60:3 nos recuerda que Su luz no fue hecha para esconderse. Cuando permanecemos cerca de Dios, Su amor, Su verdad y Su esperanza comienzan a reflejarse en nosotros.
Que al encontrarte con alguien, no solo vea tu luz, sino que pueda reconocer a Aquel que la encendió. 🔥🫀