18/05/2026
Nos unimos en un mismo espíritu de alabanza y adoración, rindiendo nuestros corazones ante la presencia del Señor. Fue un tiempo hermoso de comunión y refrigerio espiritual.
Durante la palabra, nuestro pastor nos compartió un mensaje desafiante y lleno de esperanza basado en la historia del joven que entregó sus cinco panes y dos peces. Nos recordaba cómo Dios trabaja en nuestras vidas: Él no necesita que seamos perfectos o que lo tengamos todo; solo necesita nuestro "poco" entregado con fe.
Cuando dejamos que Dios tome el control y trabaje en nosotros, la escasez se convierte en abundancia y lo ordinario se transforma en un milagro para alimentar a multitudes. ¡De lo poco, Él siempre hace cosas grandes! 🥖🐟➡️🙌
¿Y tú, ya le entregaste tus "cinco panes y dos peces" al Señor hoy?