28/08/2021
Un poco de historia en la cultura de los kongo, pero antes, hay que destacar que el término “kongo” es inherentemente un poco problemático ya que combina una compleja historia regional y múltiples identidades culturales en una sola palabra.
Una población dispersa y variada pasa por alto la historia de guerra, ocupación, migración y esclavitud intra africana en la región, y no logra expresar explícitamente los efectos de estos sucesos traumáticos en los grupos más pequeños y menos poderosos.
Esta problemática se acrecentó después del contacto con los europeos, pues los exploradores, los misioneros y los administradores coloniales no respetaron las diferencias culturales locales ni la dinámica interna de poder e influencia. Con la expansión del tráfico de esclavos, los saqueadores portugueses y de otros países de Europa agravaron los problemas de desplazamiento y mezcla cultural con su práctica de capturar a miembros de grupos ubicados en el interior, transportándolos a través del territorio kongo y exportándolos a América junto con esclavos originarios del reino.
Las diferentes grafías del término kongo causan confusión adicional al respecto, algunos usan “kongo” para referirse al pueblo y a la cultura, y “Congo” para el río y los dos estados modernos. Además, la etimología misma del término es poco clara. A esto, Ko-mgo se traduce como “aliado de la pantera”. Otros datos revelan que los miembros del consejo tradicional kongo (lumbu) explican que Kongo fue el nombre del primer rey, mucho antes de la llegada de los portugueses. También la palabra kongo se asocia con una deformidad de la columna en las personas encorvadas y se refiere a una planta con raíces torcidas que visualmente se asemeja a esa deformidad y puede emplearse como medicina tradicional para tratarla. Sin embargo, Annie Hilton nota que el Ne Kongo fue la primera autoridad religiosa y experto en medicina tradicional, un Nganga, que sufría de dicho padecimiento y encontró una cura natural para su problema.
A pesar de las múltiples interpretaciones del término kongo, es necesario utilizarlo cuando se exploran los principios culturales de base kongo en África central y en los sitios de la diáspora. Esta generalización se utilizó como un término inclusivo para clasificar a los esclavos al momento de exportarlos desde África y a su llegada a América.
Analizando las creencias y las prácticas de otros pueblos hablantes de lenguas bantúes en África central, se destaca que además de compartir muchas tradiciones estéticas y expresivas, las estructuras sociales y económicas tradicionales kongo se relacionaban estrechamente con las de culturas vecinas. Entre éstas mencionamos primordialmente la bakongo, la pende, la luba, la lunda, la kuba y la tabwa, etc., grupos que a su vez comparten muchas de las nociones de los kongo sobre el uso de la tierra, las estructuras de mano de obra y de poder, y los mecanismos para controlar la distribución de los productos agrícolas y la riqueza en los que resulta central una estructura matrilineal (kanda). También hay asombrosas similitudes entre filosofía, la cosmología y la cosmogonía de los kongo y las de sus vecinos.
La historia oral bakongo identifica a Ntunu Nzaku Ne Vunda como fundador, héroe, caudillo, procreador y dar el crecimiento al reino Congo.
La siguiente leyenda, habla de la relación directa entre la expansión y las rutas migratorias que en un inicio facilitaron la adquisición de tierra en zonas vecinas.
En el Kongo del rey
el primer hombre después del rey no se rinde.
Soy yo, Mpungu.
Fue la vieja abuela Nkumba-Nkumba quien dio
A la luz a todos nosotros
Cuando dejamos el Congo
había nueve caravanas,
cayados de nueve líderes.
Los huesos de nuestros ancestros
trajimos, los usamos para ungir a los jefes,
y los anillos de hierba también.
Los caminos eran seguros,
las comunidades en el vado de Nsimba.
Permanecimos juntos,
no nos separamos.
Llegamos a muchos ríos, agua de todo tipo.
Una mujer, la madre de un clan, se quedó en el vado del Mfidi.
Este fragmento alude a una migración bajo una única autoridad y marca el origen matrilineal de los bakongo. La población que se trasladó a través de la República Democrática del Congo y se asentó ahí y en el norte de Angola encontró un rico entorno de subsistencia en el bosque nuboso ecuatorial y a lo largo de las zonas costeras.
Probablemente hallaron asentamientos del pueblo mbuti, cuya presencia en el bosque de Ituri, en la República Democrática del Congo y de otro grupo del que se han documentado ejemplos de industria tschitoliense en Angola y en la República Democrática del Congo, con un rango de datación que va de hace 17,000 años a una fecha tan reciente como el año 1000 de nuestra era. Los recién llegados continuaron con el cultivo de ñames y su práctica de pesca y caza se puso de manifestó durante todo su proceso migratorio.
Ahí los Bakongo prosperaron y con el tiempo se desarrollaron hasta convertirse en uno de los reinos más poderosos de África.