29/08/2026
1 Conociendo Joab hijo de Sarvia que el corazón del rey se inclinaba por Absalón, 2 envió Joab a Tecoa, y tomó de allá una mujer astuta, y le dijo: Yo te ruego que finjas estar de duelo, y te vistas ropas de luto, y no te unjas con óleo, sino preséntate como una mujer que desde mucho tiempo está de duelo por algún mu**to; 3 y entrarás al rey, y le hablarás de esta manera. Y puso Joab las palabras en su boca.
2 Samuel 14:1-3
Tema: Dios puede usarnos para acompañar al que sufre!
Joab observó que el corazón de David estaba profundamente afectado por la ausencia de Absalón. Aunque su hijo había cometido un pecado grave, David seguía deseando verlo. Joab, al percibir el dolor del rey, diseñó un plan para intervenir en aquella situación.
La conducta de Joab no debe ser tomada como modelo en cuanto al engaño utilizado, pero sí podemos aprender de su capacidad para reconocer el sufrimiento de otra persona. Muchas veces estamos rodeados de personas que llevan dolor en silencio. Continúan trabajando, sirviendo y sonriendo, pero en lo profundo de su corazón necesitan consuelo.
El creyente no debe permanecer indiferente ante el sufrimiento ajeno. Dios puede utilizarnos para escuchar, acompañar, animar y llevar una palabra de esperanza. No siempre podremos cambiar las circunstancias, pero podemos estar presentes y recordar al afligido que el Señor no lo ha abandonado.
El salmista declaró: “Has cambiado mi lamento en baile” (Sal. 30:11). El Dios que transforma el lamento también puede utilizar nuestras vidas como instrumentos de su gracia.
Ilustración:
Una persona que atraviesa una tormenta quizá no necesita que le expliquemos cómo detener la lluvia; muchas veces necesita simplemente que alguien camine a su lado mientras pasa la tormenta.
Oración:
Señor, haznos sensibles al dolor de quienes nos rodean. Ayúdanos a acompañar, consolar y animar al que sufre. Úsanos como instrumentos de tu gracia y esperanza. Amén.
Paz de Cristo!
JLMM