21/08/2026
Mateo 6: 25-26
"Por eso yo les digo: No anden preocupados por su vida con problemas de alimentos, ni por su cuerpo con problemas de ropa. ¿No es más importante la vida que el alimento y más valioso el cuerpo que la ropa?
Fíjense en las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, no guardan alimentos en graneros, y sin embargo el Padre del Cielo, el Padre de ustedes, las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que las aves?"
Jesús estaba enseñando sobre el dinero y las posesiones. Al ver que había preocupación, su respuesta fue muy sencilla: no se preocupen por la vida diaria.
Pero Jesús no estaba haciendo menos nuestras preocupaciones. Más bien, se refería a esto: si sabemos que tenemos un Dios tan maravilloso, ¿por qué tendríamos que preocuparnos por la vida diaria? ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?
Él nos invita a mirar la realidad a nuestro alrededor. Las aves no viven acumulando, ni con miedo al mañana. Viven, vuelan y confían. No porque tengan todo resuelto, sino porque hay alguien que las cuida cada día.
Y si ellas, que son tan pequeñas, son cuidadas con amor... ¿cuánto más nosotros?
Los pájaros simplemente existen y viven para lo que fueron creados. Glorifican a Dios con su existencia y el Padre cuida de ellos cada día.
Por eso Jesús nos vuelve a decir: no se preocupen.
Él ya conoce tus necesidades. Él ya sabe qué es lo mejor para ti. Él conoce los deseos de tu corazón.
Entonces, ¿qué te preocupa? Si tienes al Dios que creó los cielos y la tierra. Si Él cuida de las aves, ¿cuánto más no hará por ti?
Él no te va a fallar jamás. Nunca falla.