11/05/2026
PROCESO DULCE O AMARGO.
Un odre nuevo lleno de aceite produce un buen vino.
Dios quiere poner vino nuevo en nosotros.
El odre viejo con el tiempo se va secando.
Dios nos quiere meter a un proceso para hacernos odres nuevos.
¿Hoy quieres ser cambiado? Deja que el Señor te meta en un proceso.
Dios te mete a un proceso para corregirte, porque te ama.
Lucas 22:31.
En el proceso Dios va cambiarte pero muchas veces necesitamos ser zarandeados.
Vienen pruebas difíciles para cambiar nuestras vidas pero el Señor estará con nosotros.
Las pruebas en nuestras vidas no son para amargarnos.
Job 1:7-8.
Dios nos conoce, conoce nuestras virtudes.
Mateo 5:4.
Dios no nos da pruebas que no podamos soportar.
Mateo 26:29.
Jesús no se amargo en la prueba.
Cuando entramos en el proceso del Padre no nos vamos a amargar.
Santiago 1:12.
Los procesos de Dios muchas veces no son rápidos.
Aquellos que soporten el proceso con paciencia tendrán un premio, una recompensa.
Romanos 5:2.
Cuando aprendamos a tener paciencia, demostraremos el amor a nuestro Dios.
Génesis 39:20-21.
La guianza del Espíritu Santo nos lleva a un deleite.
En el proceso que Dios nos mete nunca estaremos solos.
Si entras en el proceso y no te amargas, vas a hallar gracia delante de aquellos que te acusan.
Génesis 40:23.
Mucha gente se podrá olvidar de ti cuando estés en tu proceso.
Cuando tú quieres el cambio en tu vida no te vas a amargar.
¿Cómo terminas tu proceso?
Cuando hay deleite en ti los tuyos te van a buscar.
Ruth 1:1-2.
Noemí: Naomi: Dulce, deleite, agradable, encanto.
Belén: provisión, sustento.
Mientras estés en Dios nada te va a amargar.
Ya no te llamarán amargada o la desolada, hoy te llamarán Hefzibá, hoy te llamarán deleite.