08/09/2026
08 DE SEPTIEMBRE | SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
Hoy la Iglesia celebra con alegría y profunda devoción el nacimiento de la Santísima Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo y Madre nuestra. Su Natividad representa el comienzo de una historia de amor y esperanza que, en el designio de Dios, prepararía el camino para la venida de Cristo, nuestro Salvador.
El texto bíblico no narra directamente el nacimiento ni la infancia de María. Sin embargo, algunos datos transmitidos por la tradición cristiana aparecen en antiguos escritos apócrifos, especialmente en el Protoevangelio de Santiago, obra del siglo II, y, posteriormente, en el Evangelio del Pseudo-Mateo. Estos textos mencionan a sus padres, Joaquín y Ana, y relatan aspectos de su nacimiento y de su consagración a Dios. Aunque no forman parte de la Sagrada Escritura ni tienen la misma autoridad que los Evangelios canónicos, contribuyeron a conservar y difundir antiguas tradiciones sobre la vida de la Virgen María, recibidas y celebradas por la piedad cristiana.
Según el Protoevangelio de Santiago, Joaquín y Ana vivían con dolor la ausencia de hijos. Joaquín se retiró al desierto para ayunar y orar, mientras Ana suplicaba al Señor con lágrimas. Entonces, Dios escuchó sus plegarias y les concedió una hija. Ana prometió consagrarla al servicio del Señor, y la tradición identifica a esa niña con María, la futura Madre del Salvador.
El Protoevangelio de Santiago pone en labios de Ana una oración llena de esperanza:
📖 «El Señor, mi Dios, me ha visitado y ha quitado de mí el oprobio».
Asimismo, el Evangelio del Pseudo-Mateo relata que, al nacer María, Joaquín y Ana celebraron con alegría su llegada y reconocieron en ella un don recibido de Dios. Estos relatos, aunque pertenecen a la literatura apócrifa y deben leerse con prudencia, expresan la fe de las primeras comunidades cristianas en que la vida de María estuvo rodeada por la providencia divina y orientada hacia una misión singular.
La celebración litúrgica de la Natividad de María se remonta a los primeros siglos del cristianismo y quedó profundamente arraigada en la vida de la Iglesia. En ella contemplamos a aquella mujer elegida por Dios para ser la Madre del Salvador, llena de gracia y totalmente disponible a su voluntad.
La Sagrada Escritura proclama la grandeza de la obra de Dios realizada en María:
📖 “El Señor ha hecho en mí maravillas: ¡Santo es su nombre!”
Lucas 1,49
Que al celebrar hoy su nacimiento, aprendamos también nosotros a decir “sí” a Dios, confiando en que, aun en medio de nuestras dificultades, Él puede hacer grandes cosas cuando ponemos nuestra vida en sus manos.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, acompañada por la fe de Joaquín y Ana, enséñanos a confiar en el Señor, a vivir con humildad y a permanecer siempre fieles a su Evangelio.
¡Feliz Solemnidad de la Natividad de la Santísima Virgen María!
Que su ejemplo de fe, humildad y amor renueve nuestros corazones y nos conduzca siempre hacia Jesús.