18/08/2026
Hay días en los que las circunstancias cambian de un momento a otro. Los planes se modifican, las fuerzas parecen acabarse y la incertidumbre intenta ocupar el corazón.
Pero hay algo que nunca cambia: la fidelidad de Dios. Su amor y su misericordia permanecen, aun cuando todo lo demás parece inestable.
Si abres tu corazón, puedes encontrar una esperanza que no depende de las circunstancias, sino de un Dios que permanece fiel cada día.