01/06/2026
El próximo jueves (o el próximo domingo) celebraremos Corpus Christi. Ese día, en todas las misas que se celebran en la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, haya o no procesión, se dice o canta el Gloria. La Liturgia de la Palabra tiene una secuencia propia, que puede ser recitada o cantada por todos, quienes permanecen sentados, antes del aleluya. Y se dice el Símbolo.
Ese día puede tener lugar una procesión con el Santísimo Sacramento al final de la misa. Para ello, es importante que, en la consagración, además de la hostia grande del celebrante, se consagre una segunda hostia grande para exponer en la custodia.
Terminada la comunión se purifican los vasos sagrados y se retiran, pero se queda el corporal extendido. Luego, el celebrante (o el diácono) toma la segunda hostia grande, que no fue consumida, y la expone en la custodia, que pone sobre el corporal.
Luego, el celebrante reza la oración después de la comunión y, concluida, se quita la casulla y la estola y se pone la capa pluvial y la estola que hace juego con la pluvial. Los concelebrantes pueden vestir pluvial, si hay suficientes; si no, se quedan con la casulla. El diácono se queda con la dalmática.
El celebrante se dirige hacia el altar. Al llegar al altar hacen la genuflexión, y de pie, el celebrante pone incienso en dos turíbulos. Luego toma uno de éstos e inciensa el Santísimo. Mientras tanto, se canta el “Pange lingua”.
Tras unos momentos de silencio, inicia la procesión. Ésta puede dirigirse hacia otra iglesia, o bien dar una vuelta por la misma iglesia y su atrio. Hasta el frente va el acólito con la cruz, rodeado por dos acólitos con velas. Le siguen los acólitos y los concelebrantes. Después van los dos turiferarios, incensando. Después sigue el celebrante principal con la custodia en las manos. A su lado caminan acólitos que portan velas. El celebrante con la custodia puede colocarse debajo de un palio que portan fieles dignamente vestidos.
Durante la procesión se pueden hacer cantos eucarísticos apropiados.