21/02/2023
Debemos recordar con frecuencia que Dios ha de ser en todo momento la referencia constante de nuestros deseos y proyectos, y que la tendencia a dejarse llevar por la soberbia perdura en el corazón de todo hombre, de toda mujer, hasta el momento mismo de su muerte. Esa soberbia nos incita a «ser como Dios», aunque sea en el pequeño ámbito de nuestros intereses, o a prescindir de Él, como si no fuera nuestro Creador y Salvador, del que dependemos en el ser y en el existir. Lo mismo que en la narración de los hechos de Babel, una de las primeras consecuencias de la soberbia es la desunión: en la misma familia, entre hermanos, amigos, colegas, vecinos...
Aprendamos a seguir a Jesucristo, contemplado la vida de Santa Maria, ella tenia la gran virtud de depositar toda la confianza en el Señor, «hágase en mi según tu palabra» y «Dios Hizo en ella cosas grandez» porque vio la belleza de su esclava”
Santa María nuestra, asiento de la Sabiduría, ¡interceder por nosotros!