16/05/2026
1. LA MÚSICA Y EL IDIOMA DEL AMOR (El Francés)
El texto relata que Francisco, cuando se llenaba de júbilo divino, cantaba en francés. El francés era la lengua de la poesía cortés, de los trovadores y del amor humano noble que él conoció en su juventud. Al convertirse, usa ese mismo "idioma del amor" para cantarle al Rey de Reyes.
RELACIÓN CON EL EVANGELIO
Jesús nos enseña que Dios debe ser amado con la totalidad de nuestro ser: *«Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas»* (Lc 10, 27). Francisco no reprime su historia ni su cultura; redime su capacidad de cantar al amor y la eleva hacia Dios.
RELACIÓN CON EL CATECISMO
El **CIC 1156** nos recuerda que *«la tradición musical de la Iglesia universal constituye un tesoro de valor inestimable»*. San Agustín, citado a menudo en el Catecismo, decía: *«El que canta, ora dos veces»*. La melodía que le "bullía en el interior" a Francisco es la oración del corazón que desborda en arte y canto.
2. El "INSTRUMENTO DE LA LOCURA DE AMOR (El Palo y la Varita)
Ver a San Francisco simular que toca una viola con un pedazo de madera del suelo y una varita curva es una de las expresiones más puras de la "santa locura" o la infancia espiritual.
* **Relación con el Evangelio:** Jesús alaba la sencillez y la espontaneidad: *«Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla»* (Mt 11, 25). Asimismo, nos dice que para entrar en el Reino hay que ser como niños (Mt 18, 3). Francisco, despojado de toda vergüenza humana, se hace niño ante su Padre.
* **Relación con el Catecismo:** El **CIC 2546** habla de los "pobres de espíritu" y de la pureza de corazón. El desapego absoluto de Francisco de los bienes materiales y del "qué dirán" le da la libertad total para usar un simple trozo de madera como el más noble instrumento de alabanza.
3. DEL JÚBILO A LAS LÁGRIMAS: La Compasión por la Pasión.
Un elemento místico central en este texto es la transición orgánica entre la alegría desbordante y las lágrimas de compasión. Francisco no experimenta una alegría superficial; su gozo se funde con el misterio de la Cruz.
* **Relación con el Evangelio:** Jesús promete en las Bienaventuranzas: *«Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados»* (Mt 5, 4). Además, la noche de la Última Cena, Jesús advierte a sus discípulos: *«Ustedes llorarán y se lamentarán, y el mundo se alegrará... pero su tristeza se transformará en alegría»* (Jn 16, 20). En Francisco, la alegría y la tristeza santa coexisten porque ambas nacen de la contemplación de Cristo Jesús.
* **Relación con el Catecismo:** El **CIC 2711** explica que la oración de contemplación es una mirada de fe fijada en Jesús. *«Su mirada purifica nuestro corazón»*. Cuando Francisco contempla el amor infinito de Cristo en la Cruz, la música se convierte en suspiro y el júbilo en dolor agradecido. Es el don de lágrimas, una gracia del Espíritu Santo que ablanda el corazón de piedra.
4. EL ARROBAMIENTO Y EL ÉXTASIS CELESTIAL
El texto concluye diciendo que Francisco, "olvidado de lo que de este mundo traía entre manos, quedaba arrobado en las cosas del cielo".
* **Relación con el Evangelio:** En la Transfiguración (Mt 17, 1-8), los discípulos experimentan un anticipo de la gloria celestial y Pedro, arrobado, dice: *«Señor, ¡qué bueno es estar aquí!»*. Francisco vive constantes "transfiguraciones" en su oración cotidiana, donde el velo del mundo terrenal se rasga para dejarle ver el cielo.
* **Relación con el Catecismo:** El **CIC 2014** define la unión mística con Dios: *«Dios llama a todos a esta unión íntima con Él... el progreso espiritual tiende a la unión cada vez más íntima con Cristo»*. El arrobamiento de Francisco no es una evasión de la realidad, sino la culminación de un amor terrenal que ha sido plenamente divinizado.