04/05/2024
04 de mayo 2023
FIESTA DE LOS SANTOS FELIPE Y SANTIAGO, APÓSTOLES.
SEREMOS SANADOS Y LIBERADOS EN LA MEDIDA EN QUE HAGAMOS TODO BAJO EL CUIDADO DE DIOS PADRE.
Hoy me llena de dicha compartir con ustedes la celebración de mis 23 años de ordenación sacerdotal. Fue el 4 de mayo de 2001 cuando el Sr. Obispo Don Lázaro Perez Jimenez (+QEPD) me confirió este sagrado ministerio en mi querido pueblo de mi infancia, Los Tecomates, Jalisco.
San Juan 14, 6-14
En aquel tiempo, Jesús dijo a Tomás: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto”.
Le dijo Felipe: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”. Jesús le replicó: “Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: ‘Muéstranos al Padre’? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que pidan en mi nombre”.
Palabra del Señor.
En el contexto de esta V semana de Pascua, en la que hemos estado meditando sobre el cuidado de Dios, me alienta saber al estar hoy cumpliendo 23 años de ordenación sacerdotal, que también yo he sido cuidado por Él y que me encuentro unido a la vid verdadera que es Jesucristo, por lo que debo aceptar las podas del Viñador para producir más fruto. Mi vida sacerdotal ha sido sembrada bajo la intercesión de los santos apóstoles Felipe y Santiago que hoy celebramos, inspirado en sus ejemplos he de dar los frutos que Dios Padre espera de mi sacerdocio.
La fiesta de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago nos recuerda cómo ellos tuvieron que ir creciendo en el conocimiento de Jesús y, en esa medida, fueron conociendo a Dios Padre, hasta unirse a su misma misión, haciéndolo todo en su nombre.
En la última cena, cuando Jesús pronunciaba palabras de despedida, la petición de San Felipe intenta colmar todas las enseñanzas que Jesús ya les había dado. Sin embargo, la sorpresa es que Jesús mismo nos revela la imagen de Dios Padre.
Llegar a tener el conocimiento de Dios Padre solamente será posible en la medida en que tengamos el conocimiento de su Hijo, pues "nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquellos a quienes el Hijo se lo quiera dar a conocer" (Mt 11,27).
Después de profundizar en el conocimiento de Dios a través de lo que nos ha enseñado su Hijo, podemos entonces decir que tenemos la autoridad para hacerlo todo en su nombre. Jesús llamó a los apóstoles para que estuvieran con Él y luego los envió a predicar su Palabra, sanar enfermos y expulsar demonios (Mc 3,14-15). Por eso, Jesús quiere que primeramente nos empapemos del conocimiento de Dios Padre y luego así tengamos su autorización para ir a hacerlo todo en su nombre, incluso llegando a hacer mayores cosas que las que Él mismo hizo (Jn 14,12).
Pidamos a Dios la gracia de profundizar en el conocimiento de la imagen correcta de Dios Padre, la cual se nos revela plenamente en su Hijo Jesucristo. Que podamos tener esa autoridad plena y total de hacerlo todo en su nombre, en la medida en que cerremos puertas a todo pecado.
Yo le doy infinitas gracias a Dios por el don del sacerdocio que me ha concedido y que indignamente ahora me permite llevar ya 23 años sirviendo en su Altar, haciéndolo todo en su nombre. Pido perdón por mis pecados y me sigo encomendando a sus valiosas oraciones.
Feliz día para todos!
P. Gabriel Panduro Muñoz.