15/01/2026
Padre eterno,
vengo delante de Ti en el nombre poderoso de Jesucristo,
no confiando en mi fuerza,
sino en la autoridad que me fue dada por Su sangre.
Hoy me cubro con la sangre del Cordero,
la sangre que habla cosas mejores,
la sangre que cancela decretos del in****no
y establece la voluntad del cielo.
Declaro que Jesús es Señor sobre mi vida,
sobre mi casa,
sobre mi mente,
sobre mi cuerpo
y sobre todo territorio que piso.
Ahora, en el nombre de Jesús:
🔹 ato toda obra de las tinieblas,
🔹 todo espíritu de confusión, opresión, miedo, ansiedad, cansancio espiritual,
🔹 toda estrategia oculta, todo plan que no proviene de Dios.
Rompo toda cadena,
derribo todo argumento,
desarmo toda fortaleza levantada contra el conocimiento de Cristo.
Renuncio a todo pacto consciente o inconsciente
que no venga de Ti, Señor.
Cancelo palabras negativas,
cierro puertas abiertas por ignorancia, pecado o dolor,
y declaro que mi casa pertenece a Jehová.
Me ciño ahora con la armadura espiritual:
me cubro con el yelmo de la salvación,
la coraza de justicia,
el cinturón de la verdad,
el calzado del evangelio de la paz,
el escudo de la fe
y la espada del Espíritu que es la Palabra viva de Dios.
Declaro que ningún arma forjada contra mí prosperará,
y toda lengua que se levante en juicio será callada.
Hoy profetizo paz donde había tormenta,
luz donde había oscuridad,
orden donde había caos,
y victoria donde hubo guerra prolongada.
Espíritu Santo,
toma el control, gobierna, limpia, fortalece y guía.
Levántame con poder,
afírmame en Tu verdad
y llévame de gloria en gloria.
Porque mayor es el que está en mí
que el que está en el mundo.
Declaro victoria.
Declaro libertad.
Declaro restauración.
En el nombre poderoso de Jesucristo,
Amén y Amén