12/08/2026
"Si te escucha, habrás salvado a tu hermano"
EVANGELIO DE HOY, 12 DE AGOSTO 📖🕯️🙏🏼
Del santo Evangelio según san Mateo 18, 15-20
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano. Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. Yo les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos». Palabra del Señor.
✨Reflexión.
Jesús nos enseña cómo actuar cuando existe un conflicto con un hermano. No nos invita a juzgarlo ni a hablar mal de él, sino a acercarnos con amor y buscar la reconciliación. La corrección fraterna debe nacer del deseo de ayudar y recuperar al hermano, no de humillarlo.
También nos recuerda la fuerza de la oración comunitaria: cuando dos o más se reúnen en su nombre, Él está presente en medio de ellos. Esto nos muestra que la fe no se vive solamente de manera individual; necesitamos caminar juntos, escucharnos, perdonarnos y apoyarnos.
🌿Meditación.
¿Cuando tengo un problema con alguien busco hablar directamente con esa persona o prefiero alejarme, criticarla o guardar resentimiento?
Hoy Jesús me invita a dar el primer paso hacia la reconciliación. No siempre será fácil, pero cuando buscamos la paz con un corazón sincero, Cristo se hace presente en medio de nosotros.
🙏🏼Oración.
Señor Jesús, enséñame a corregir con amor y a aceptar con humildad cuando alguien me corrige. Dame un corazón dispuesto al diálogo, al perdón y a la reconciliación. Ayúdame a no guardar resentimientos y a buscar siempre la unidad con mis hermanos.
Quédate en medio de nuestras familias y comunidades; danos la gracia de vivir unidos en tu amor y de aprender a orar juntos con confianza.
Amén.