15/08/2026
En el silencio sagrado de la tarde, María duerme en la paz de Dios. No es un adiós, sino el umbral de la gloria
¡Oh María Santísima, Dormida en la esperanza y coronada de gracia!, enséñanos a vivir con los ojos puestos en el cielo, para que, cuando llegue nuestra hora, también nosotros podamos descansar en las manos de Dios y despertar a la vida eterna.
Dichosa tú, María, porque tu sueño fue esperanza, tu tránsito fue gloria y tu destino, el cielo.