24/08/2026
Pienso que la vida es como esta maceta. ¿Ves la oreja de ratón, comenzando a florecer? Pero si la miras bien, está muy maltratada. Necesita ser podada, limpiada, reacomodada y fertilizada. Junto a ella crecieron unos calanchoes de hoja en punta. Algo bueno. Pero poco a poco le fué ganando terreno a la otra planta y terminó por volverse invasiva. Y, desperdigada por allí, simple hierba de pasto.
¿Ves mis pinzas de corte? Tomé una decision: o quiero todo en la maceta y será una maceta mediocre y fea, que no puedo vender o regalar (se supone que es de mi mamá, pero no estaba en condiciones para llevársela) o limpio la maceta, cortando el calanchoe, y obvio la hierba que no debería estar allí, y permito que la oreja de ratón se recupere y se de su correcta floración. Debo cortar el calanchoe, no lo puedo arrancar porque se trae entre las raíces mucha tierra. O las arranco y rearmo la maceta de nuevo. El asunto es que debo hacer algo, y tomar decisiones.
He decidido dejar solo la oreja de ratón.
Así en la vida: tienes en tu maceta muchas cosas que quieres que crezcan juntas. Y probablemente al principio es algo bueno. Pero con el tiempo, esas cosas van ganando terreno por sobre las que son realmente importantes. Te escribo en el contexto de hijos de Dios, no de simples mortales sin propósito, solo sobreviviendo el día a día. Lo que un día fué bueno o no era perjudicial, ahora se ha vuelto invasivo y te distrae de tu identidad de hijo/hija, y de tu propósito como parte de Su familia.
Si estás dándote cuenta de que es así, entonces es hora de tomar decisiones. Corta o arranca de raíz eso que te invade, sea lo que sea, que te distrae de tu propósito divino. Observa cuantas plántulas hay en la base de la tierra. Si no limpiamos bien, volverá a crecer. Entonces, hay que revisar. Estar atentos. Que el Espíritu de Dios te ayude a reconocer esas áreas de tu vida, actividades, relaciones, apegos, caprichos, gustos personales o lo que sea que se han vuelto una prioridad nociva en tu vida.
Antes no podíamos ni queríamos vivir una vida en Santificación (lo cual es el proceso de toda la vida en que buscamos ser más como Jesús en su carácter). Pero cuando el evangelio de Jesús nos alcanzó, Él nos dio la condición de hijos e hijas y el poder de Su Espíritu para poder vencer nuestra tendencia al mal. Entonces, procedamos a hacer lo necesario para que la poda necesaria suceda. Que nuestro Padre bueno limpie nuestra maceta, para que podamos florecer a una vida abundante en Cristo, por el poder del Espíritu.
Abrazo de Teletubbie 🫂
Porque no nos ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificación.
(1 Tesalonicenses 4:7) RVA