18/07/2026
Día Octavo: El Amor de Jesús por los Niños
Oh Dios, que por amor a nosotros nos enviaste a tu Hijo Unigénito como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que, por los méritos de la infancia del Divino Niño Jesús, nos concedas un corazón puro, lleno de fe y de amor.
Te entregamos todas nuestras necesidades y, de manera especial, la gracia que te pedimos en esta novena (aquí se hace la petición personal), si es para tu gloria y el bien de nuestras almas.
Oh María, Madre del Divino Niño y Madre nuestra, te pedimos que nos acompañes durante estos nueve días de oración. Tú que cuidaste con tanto amor la infancia de tu Hijo, intercede por nosotros ante Él.
Enséñanos a confiar en su divina providencia y a guardar su palabra en nuestros corazones. Madre celestial, sé nuestro amparo y llévanos siempre de la mano hacia Jesús.
Amén
Consideración del día
Hoy meditamos sobre el amor especial que Jesús sintió por los niños, a quienes puso como ejemplo para entrar en el Reino de los Cielos. En su sencillez, confianza y pureza, los niños nos muestran el camino de la verdadera fe. Él nos invita a hacernos como ellos para acoger su amor.
(Aquí se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria)
Tú dejas el trono de gloria y honor,
para ser el guía de nuestro dolor.
Bajaste a la tierra buscando nuestro amor,
rescata a las almas de todo temor.
¡Oh Divino Niño mi Dios y mi Rey...!
Por tu santa infancia, te vengo a pedir,
que limpies mi alma si va a sucumbir.
En tus tiernas manos yo quiero vivir,
y en tus brazos santos yo quiero morir.
¡Oh Divino Niño mi Dios y mi Rey...!
Concédenos, Niño, pureza y bondad,
la paz en el alma, la santa hermandad.
Alivia las p***s de la humanidad,
y danos por siempre tu eterna piedad.
¡Oh Divino Niño mi Dios y mi Rey...!
Oración final
Divino Niño Jesús, Tú eres el dueño de mi corazón y el protector de mi vida. A ti te confío mis alegrías y mis p***s, mis esperanzas y mis temores. Sé que tú escuchas con ternura las súplicas de tus hijos pequeños.
Me pongo en tus manos milagrosas, sabiendo que tu amor no me abandonará. Divino Niño Jesús, en ti confío, hoy y siempre.
Amén.