23/05/2026
La celebración de la Santa Misa de Confirmación, presidida por Monseñor Raymundo Muñoz Paredes, fue un acontecimiento profundamente significativo para la vida de la Iglesia local, marcado por la alegría, la solemnidad y un fuerte sentido de comunión eclesial. Desde el inicio, se percibía en la asamblea un espíritu de fe viva, especialmente en los confirmandos que, con disposición sincera, se acercaban a recibir la plenitud del Espíritu Santo.
En su homilía, Monseñor invitó a los jóvenes a asumir con responsabilidad su vocación cristiana, recordándoles que la Confirmación no es un punto de llegada, sino el inicio de una misión: ser testigos valientes de Cristo en medio del mundo. Sus palabras resonaron con fuerza en la comunidad, animando a todos a renovar su compromiso bautismal.
De manera especial, se elevó una oración por el párroco, Pbro. Virgilio Villada Domínguez, agradeciendo su entrega pastoral, su cercanía con la comunidad y su guía constante en el crecimiento espiritual de los fieles. Su labor ha sido clave para la preparación de los confirmandos y para mantener viva la fe en cada una de las comunidades.
Asimismo, es justo reconocer con gratitud el esfuerzo y la dedicación de las catequistas de las comunidades de Xicoténcatl, Ojo de Agua, Santa Fe la Troje y Capulac. Con paciencia, amor y fidelidad, han sembrado en los corazones de los jóvenes la semilla del Evangelio, acompañándolos en su proceso formativo hasta este momento tan importante.
La comunidad de Xicoténcatl, como sede de esta celebración, se distinguió por su hospitalidad y organización, siendo signo de unidad y fraternidad. Su participación activa hizo posible que esta Eucaristía se viviera con dignidad y recogimiento, fortaleciendo los lazos entre las distintas comunidades.
En definitiva, esta Misa de Confirmación fue un verdadero motivo de acción de gracias: a Dios, por el don del Espíritu Santo; a la Iglesia, por su guía maternal; y a todos aquellos que, con su servicio generoso, hicieron posible este encuentro con la gracia. Que el Señor bendiga abundantemente a cada uno y que los nuevos confirmados perseveren firmes en la fe que hoy han fortalecido.