10/04/2026
¡SOCORRED AL REY EN SU CAUTIVERIO! UN LLAMADO URGENTE A LA CARIDAD Y LA REPARACIÓN
Amados fieles y almas de buena voluntad:
Nos dirigimos a vosotros con el corazón quebrantado y en espíritu de profunda súplica. Nuestra Orden, consagrada enteramente al Divino Preso, se postra hoy ante vuestra generosidad para rescatar la sagrada imagen que preside nuestro caminar. Somos sus siervos, y nuestra única aspiración es que nuestras pobres virtudes sean un pálido reflejo de las virtudes de Cristo en Su cautiverio, pero hoy, es Su imagen la que sufre el "cautiverio" del deterioro y el olvido.
Esta bendita imagen, réplica fiel de aquella milagrosa aparición en Morelos que exhala aceite santo para la salud de los enfermos, hoy parece agonizar ante nuestros ojos. Como si los dolores de la Pasión se hicieran visibles en la madera, nuestro Divino Preso presenta una profunda fisura en su costado izquierdo, debajo del brazo, una herida que se extiende día con día como si el tiempo quisiera terminar de romper Su cuerpo. Su brazo derecho está quebrado, y la madera, que debiera ser trono de Su gloria, se encuentra podrida en sus entrañas. Peor aún, la plaga de la polilla ha invadido la estructura, devorando silenciosamente la representación de Aquel que dio Su vida por nosotros.
¡No podemos permitir que el Rey de Reyes permanezca en este estado de abandono!
Os suplicamos, por el amor que tenéis a vuestras almas, que nos ayudéis a restaurarlo. No pedimos para nosotros, pedimos para Él. Queremos que para el próximo miércoles 1° de Julio, Fiesta de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor, la imagen luzca con la dignidad que Su Majestad merece. Restaurar esta imagen es un acto de reparación por todos los desprecios que Cristo recibe en el mundo moderno. Es una oportunidad única de poner vuestro grano de arena para que el aceite de Su misericordia siga fluyendo entre nosotros.
Cada peso, cada moneda, por pequeña que sea, será una gota de bálsamo sobre Sus heridas. Quien socorre al Señor en Sus imágenes sagradas, no quedará sin recompensa en el Reino de los Cielos.
¿Nos ayudaréis a devolverle Su gloria antes de Su gran fiesta?
"Estuve preso y me visitasteis..." (Mt. 25, 36). Hoy, el Señor está "preso" en el deterioro de esta madera; visitadlo con vuestra caridad.
Para vuestros donativos y apoyos, podéis contactarnos directamente en el Oratorio o a través de los medios que aparecen en esta publicación. Que la Preciosísima Sangre de Cristo, que celebraremos este 1° de julio, caiga como rocío de bendición sobre vuestras familias.
¡Ave Christi! ¡Salvanos!