28/07/2026
Con gran alegría el 26 de julio celebramos la memoria de San Joaquín y Santa Ana, los santos abuelos de Jesús y padres de la Santísima Virgen María. Su vida, vivida en la sencillez y la fidelidad a Dios, nos recuerda el valor inmenso de la familia como el primer lugar donde se aprende a amar, a creer y a esperar. Joaquín y Ana son ejemplo de confianza en los planes de Dios. A través de su entrega y educación, prepararon el corazón de María para acoger la voluntad divina, colaborando así en el gran misterio de la salvación. Ellos nos enseñan que la santidad también se construye en lo cotidiano: en el amor paciente, en la oración constante y en el servicio generoso a quienes nos rodean.
En esta celebración, damos gracias por la presencia de los abuelos, custodios de la memoria, transmisores de la fe y testigos del amor de Dios en nuestras familias. Que nunca olvidemos el tesoro que representan y el papel fundamental que tienen en la vida de la Iglesia y de la sociedad.
Pidamos a San Joaquín y Santa Ana que intercedan por nuestras familias, especialmente por nuestros abuelos y adultos mayores, para que sean colmados de salud, paz y alegría. Que su ejemplo nos inspire a vivir con fe, humildad y confianza en el Señor.
San Joaquín y Santa Ana, rueguen por nosotros y por todas nuestras familias.