05/07/2026
¡Está realmente Cristo en la Sagrada Eucaristía?
En este nuevo camino de la vida actual y en la nueva era buscamos poder acercarnos al Señor Jesús y así vivir una existencia realmente cristiana, es decir, según la medida de Cristo mismo, de tal manera que sea Él mismo quien viva en nosotros, pero no encontramos el camino por que dejamos de creer en Él (ver Gál 2,20).
Una vez ascendido a los cielos el Señor nos dejó su Espíritu Santo en el cual debemos dejar fluir en nuestro cuerpo, pero tenemos miedo de dejarlo fluir, porque nos guía por un camino y nosotros nos vamos por otro camino... Por su promesa es segura su presencia hasta el fin del mundo (ver Mt 28, 20).
Jesucristo se hace realmente presente en su Iglesia no sólo a través de la Sagrada Escritura, sino también, y de manera más excelsa, en la Eucaristía.
En una pregunta encontramos algo que nos quiere decir… ¿Qué quiere decir Jesús con "venid a mí"? Él mismo nos revela el misterio más adelante: "Yo soy el pan de vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, el que crea en mí no tendrá nunca sed." (Jn 6, 35).
Jesús nos invita a alimentarnos de Él. Es en la Eucaristía donde nos alimentamos del Pan de Vida que es el Señor Jesús mismo.
¿No está Cristo hablando de forma simbólica?
No, porque en Cristo encontramos al cordero sacrificado día a día y es Él que se entrega a Padre. Cristo, se arguye, podría estar hablando simbólicamente. Él dijo: "Yo soy la vid" y Él no es una vid; "Yo soy la puerta" y Cristo no es una puerta.
Pero el contexto en el que el Señor Jesús afirma que Él es el pan de vida no es simbólico o alegórico, sino doctrinal. Es un diálogo con preguntas y respuestas como Jesús suele hacer al exponer una doctrina.
A las preguntas y objeciones que le hacen los judíos en el Capítulo 6 de San Juan, Jesucristo responde reafirmando el sentido inmediato de sus palabras. Entre más rechazo y oposición encuentra, más insiste Cristo en el sentido único de sus palabras: "Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida" (v.55).
Visualizar la Sagrada Eucaristía con la lógica humana, no vamos a ver nada ni sentir nada. Y si lo vemos desde la lógica de la Fe, encontraremos muchas cosas que no vemos con los ojos humanos, si no lo vemos con los ojos del Alma. Qué quiero decir, ver la Sagrada Eucaristía con otros ojos veremos a Jesús presente en la hostia. Hay que sentir la Misa con el alma, y vivirla, alimentarnos del cuerpo y de la sangre de Cristo.
Sintamos a Jesús en cada comunión y no nos alejemos de vivir cada momento con Él.