24/08/2026
A LOS 104 AÑOS, SOLO QUERÍA RECIBIR A JESÚS EN LA EUCARISTÍA
A los 104 años, José Lourenço da Silva tenía un deseo extraordinario por su sencillez: recibir los Sacramentos de la Iglesia Católica y, especialmente, recibir a Jesús en la Sagrada Eucaristía.
Cuando una agente de pastoral le preguntó si había sido bautizado, José explicó que había recibido un bautismo en casa muchas décadas atrás, cuando no había una iglesia cercana. Sin embargo, como no existía un registro que permitiera confirmar con certeza la validez de aquel Bautismo, comenzó un período de preparación catequética de aproximadamente un mes.
Su deseo era claro.
«Quiero recibir la Hostia», respondió.
Finalmente, en la Capilla de San Judas Tadeo, en Alto Piquiri, Brasil, José recibió el Bautismo bajo condición, y ese mismo día recibió también su Primera Comunión y la Confirmación.
Después de recibir los Sacramentos, José aseguró que se sentía transformado. Contó que antes experimentaba una sensación de pesadez en el cuerpo, mientras que después se sentía ligero. También afirmó que los sueños perturbadores que había tenido dejaron de presentarse.
Más allá de estos sentimientos personales, su historia conmueve por algo todavía más profundo: su deseo de encontrarse con Cristo.
A los 104 años, José no consideró que fuera demasiado tarde para acercarse a Dios. No pensó que su edad fuera un obstáculo. Siguió adelante con humildad y perseverancia hasta recibir aquello que tanto anhelaba.
Su historia nos recuerda que mientras tengamos vida, podemos responder a la llamada de Dios.
Nunca es demasiado tarde para volver a Él.
Que el ejemplo de José nos ayude a valorar la Eucaristía y a acercarnos a Jesús con un corazón lleno de fe. ✝️