19/06/2026
AL INICIAR EL DÍA, PON A JESÚS EN PRIMER LUGAR
Un día se vuelve verdaderamente bendecido cuando comienza y transcurre con Jesús en el centro de la vida. No se trata de que todo salga exactamente como esperamos ni de que desaparezcan las dificultades, sino de caminar con la certeza de que el Señor nos acompaña en cada paso.
Cuando ponemos a Jesús en primer lugar, nuestras decisiones adquieren una dirección más clara, nuestras preocupaciones encuentran consuelo y nuestro corazón aprende a confiar más en la providencia de Dios. Lo que antes parecía imposible puede afrontarse con serenidad cuando sabemos que no estamos solos.
Dedicar unos minutos a la oración, leer la Palabra de Dios o simplemente elevar el corazón al Señor durante la jornada transforma nuestra manera de vivir. Su presencia ilumina nuestros pensamientos y fortalece nuestra esperanza.
Quien coloca a Cristo por encima de todo descubre que las bendiciones más grandes no siempre son materiales. La paz, la fe, la fortaleza y la alegría que vienen de Dios son tesoros que ninguna circunstancia puede quitar.
Por eso, comienza cada día poniendo a Jesús en primer lugar.