27/08/2026
PARA VER, HAY QUE DEJAR DE VER.
3. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;
4. y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
5. Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
6. Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.
7. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie.
8. Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; Así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco,
9. donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.
Hechos 9:3-9
Por tres días Saulo permaneció ciego, esto después de su encuentro personal con Jesús.
Dejó de ver lo que veía, para poder ver lo que no veía.
Dios puede abrir tus ojos para que veas lo que no ves, y puede cerrarlos con la misma finalidad.
Hay ocasiones en que Dios te aislara del entorno donde te desenvuelves para poder tratar contigo, en ese instante lo que sabes no te sirve de nada y tu experiencia es contada por basura en ese momento, el consejo no aplica y la habilidad para entender desaparece.
Dios quería que Saulo estuviera a solas para que le pudiera entender, y de esa manera poder ver lo que antes no veía. Y a veces, te pasará eso también a ti.
Serán los momentos en que Dios impedirá que sigas viendo lo que siempre has visto, para que empieces a ver lo que Él anhela que tú veas. Dios no quiere que te quedes en lo que sabes, porque lo que sabes te impide llegar a conocer lo que te falta conocer.
Dejar de crecer es empezar a menguar. Y dejar de aprender es iniciar a ignorar.
En estos días, Dios puede provocar que dejes de ver lo que siempre has visto, para que empieces a ver lo que Él te quiere mostrar. Así también te puede anular lo que sabes, para que empieces a conocerlo a Él.
¡PREPÁRATE SAULO, PARA ENCONTRARTE CON EL SEÑOR!.
Pastor: Luis Alberto De la Torre Esparza.