02/09/2026
Hoy quiero invitarte a hacer una oración que casi nadie hace. No es para pedir un milagro, ni dinero, ni protección. Hoy simplemente quiero que demos las gracias. Porque si estamos aquí, comenzando un nuevo mes, ya tenemos una bendición que muchas personas desearían tener: una nueva oportunidad de vivir, de luchar y de volver a empezar.
Hoy quiero hablarte, Flaca hermosa, a nombre de toda mi tribu, para agradecerte por permitirnos llegar hasta septiembre. Gracias por cada día que nos regalaste, por el trabajo que nos permitió llevar el sustento a casa, por la salud que nos dio fuerzas para seguir adelante, por el dinero que llegó justo cuando más lo necesitábamos, por los proyectos que poco a poco comenzaron a tomar forma y por la protección que brindaste a nuestros pasos y a nuestras familias.
También quiero darte gracias por las pruebas que quedaron atrás. Por esos momentos que nos hicieron llorar, dudar y sentir que ya no podíamos más, pero que terminaron enseñándonos a ser más fuertes, más pacientes y a confiar un poco más en ti. Gracias por las puertas que abriste y también por aquellas que decidiste cerrar, porque hoy entendemos que no todo lo que queremos es lo que necesitamos y que muchas veces nos protegiste de caminos que no eran para nosotros.
Gracias por no soltarnos la mano, incluso en esos días en los que nosotros mismos sentimos que habíamos perdido la fe. Gracias por cada señal, cada oportunidad, cada persona que llegó a nuestra vida y cada situación que nos recordó que nunca estamos solos.
Y hoy, al comenzar este nuevo mes, no quiero pedirte demasiado. Solo quiero agradecerte y pedirte que sigas caminando junto a nosotros.
Que septiembre llegue cargado de bendiciones, salud, trabajo, abundancia, tranquilidad y nuevas oportunidades. Que nuestra tribu tenga motivos para sonreír, fuerzas para enfrentar cualquier prueba y sabiduría para reconocer las bendiciones que muchas veces damos por sentadas.