29/09/2015
DEVOCIONAL 3
-La noche dura hasta que sale el sol-
En la vida hay momentos y episodios donde se pasa por valle de sombra y de oscuridad. Las tormentas, las aflicciones, son parte de la vida misma, pues vivimos en un mundo donde el pecado se originó en el principio y trajo consecuencias como dolor, cardos, enfermedad y muchas otras cosas como la misma muerte.
Cuando atravesamos por alguna aflicción, pareciera que literalmente se oscurece tu camino.
En el año 2001 tuve una travesía dirigiéndome de Chihuahua a Sonora por toda la sierra Tarahumara, donde había paisajes preciosos y majestuosos un camino lleno de aventura y recreación, era realmente un placer viajar por esa carretera entre pinos y vegetación que expedía aroma fragante. Manejando por algunas horas inevitablemente la noche cayó sobre mi, y aún quedaban por recorrer muchos kilómetros, de inicio no me pareció mal la idea pues era fascinante tomar las curvas con tan solo los faros del auto que manejaba, poco a poco la noche se hizo más intensa hasta que me vi atrapado en medio de bancos de niebla que no me dejaban ver más allá de el parabrisas, era algo tenebroso en medio de la sierra, incluso no podía ver el mismo camino, ni siquiera podía ver las señalizaciones si había curva o alguna pendiente, pensaba que acabaría pronto pero empezaron a correr las horas y la condición no cambiaba, ya estaba siendo también preso de la desesperación, y el temor empezaba a abrumarme, pero empezó a llegar a mi mente de manera oportuna la palabra de Dios;
"alzaré mis ojos a los montes, de dónde vendrá mi socorro, mi socorro viene de Jehová que hizo los cielos y la tierra, no dará tu pie al resbaladero ni dormirá el que te guarda"
Salmo que aprendí desde mi infancia. *
Cuando menos pensé estaba lleno de confianza y cantando a todo pulmón himnos de adoración y alabanza a Dios.
El panorama no cambiaba pero mi espíritu lo soportaba porque cada minuto que transcurría, se llenaba mi corazón de confianza y así seguí toda la noche a vuelta de rueda cuando de pronto la niebla empezó a desaparecer con los rayos de un sol naciente, resplandeciendo y haciéndose notar entre la intensa vegetación y reflejándose en la brisa perfumada. ¡Ya se había ido el peligro!, ¡ya había pasado la noche!; ¡ !Era una nuevo día disipando toda sombra!.
Avancé muy rápido y pude llegar con bien a mi destino.
Si estás pasando por momentos inciertos en tu caminar, si la oscuridad y la niebla no te dejan mirar más allá de tus ojos y tu futuro es impreciso, ¡Alaba a Dios!, aliméntate de su palabra, ¡canta!, y si es necesario llora, pero hazlo a los pies del Señor y tu corazón empezará a albergar esperanza y confianza; veras que muy pronto la noche habrá pasado.
La palabra de Dios dice:
Cantad a Jehová, vosotros sus santos, Y celebrad la memoria de su santidad. Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida. POR LA NOCHE DURARÁ EL LLORO, Y A LA MAÑANA VENDRÁ LA ALEGRÍA.
Salmos 30:4-5.
No te desalientes, confía... LA NOCHE DURA HASTA QUE SALE EL SOL.
Hay un cantar muy antiguo que aprendimos desde niños "cántico celeste", en una de sus expresiones dice: "ya la noche pasará con su favor, de tus p***s ya no temas, ten en tu alma dulce calma". ¡Oh que hermoso!.
Mas a vosotros los que teméis mi nombre, NACERÁ EL SOL DE JUSTICIA, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.
Malaquías 4:2
Del corazón: Pastor Misael López.