30/12/2025
Lo que hemos de pedir:
Al empezar este Año Nuevo, pidámosle a Dios que les dé:
Suficiente felicidad para ser amables.
Suficiente trabajo para que llenen su vida.
Suficiente descanso para que se sientan libres.
Suficientes pruebas para mantenerse fuertes.
Suficiente esperanza para que su corazón cante.
Suficiente oración para que sus días sean más grandes.
Suficiente empatía para que hagan felices a los demás.
Suficiente amor para que la vida les resulte más encantadora.
Suficiente lectura de la Biblia cada día para que puedan escuchar la voz de Dios.
Suficiente silencio para que la presencia del Señor llene su corazón.
Suficiente fe y confianza en Dios para que no le teman a nada en la vida.
Salmo 90: 12
“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.”
Comenzar un año nuevo bajo la luz del Salmo 90:12 es entender que el tiempo no nos pertenece, sino que es un préstamo de Dios. A menudo llenamos nuestra agenda de planes, metas y propósitos, pero la verdadera sabiduría nace cuando dejamos de ser nosotros los protagonistas y ponemos a Dios en el centro de nuestra vida.
Centrar nuestra existencia en Él significa que, al "contar nuestros días", ya no buscamos simplemente éxito, sino propósito. Es reconocer que cada mañana de este nuevo año es una invitación para escuchar su voz antes que el ruido del mundo. Cuando Dios es el centro, nuestras prioridades se ordenan solas: el miedo al futuro se convierte en confianza, la prisa se transforma en paz y cada día, por sencillo que sea, adquiere un peso eterno. Que este año no solo pase por nosotros, sino que nosotros pasemos por el año tomados de su mano, haciendo que cada día cuente para su gloria.