04/09/2026
LIBRES PARA AVANZAR, NO PARA VOLVER ATRÁS
“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.” Gálatas 5:1
Cuando Cristo llega a nuestra vida, algo cambia. Él nos rescata, rompe las cadenas que nos tenían atados y nos da una nueva oportunidad para comenzar. Ya no tenemos que vivir bajo el dominio de aquello que antes nos esclavizaba, porque Cristo nos hizo libres.
Pero la Escritura nos da hoy una responsabilidad: “Estad, pues, firmes en la libertad…”. No solamente dice que somos libres, sino que nos anima a permanecer firmes en esa libertad. Porque podemos haber salido de una esclavitud y, sin darnos cuenta, volver a acercarnos a aquello que nos tenía atados.
No podemos confesar con nuestra boca que Cristo nos hizo libres y, al mismo tiempo, permitir que el pecado vuelva a gobernar nuestra vida. No podemos decir que somos libres y seguir siendo esclavos de nuestras palabras, de nuestros pensamientos, de nuestras reacciones, de nuestro orgullo, de nuestros resentimientos o de aquellas actitudes que sabemos que no agradan al Señor.
La libertad que Cristo nos da no es solamente algo que confesamos, es algo que debemos aprender a vivir cada día.
Quizás Cristo ya te liberó de algo, pero todavía existe la tentación de mirar atrás. El pasado puede llamar a nuestra puerta, una antigua costumbre puede querer regresar, una vieja manera de pensar puede intentar tomar nuevamente el control. Pero hoy la Palabra nos recuerda: “No estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.”
¿Hay algo a lo que estás intentando regresar? ¿Hay alguna actitud que Cristo quiere cambiar en ti y que sigues justificando? ¿Hay palabras que sabes que debes dejar? ¿Pensamientos que alimentas y que te roban la libertad? ¿Alguna herida, resentimiento, hábito o conducta que poco a poco está intentando volver a gobernar tu vida?
Ser libres no significa que nunca tendremos luchas. Significa que ya no estamos obligados a obedecer aquello que antes nos dominaba. Ahora podemos escoger a Cristo. Ahora podemos decir no al pecado y sí a Su voluntad.
Cristo no nos hizo libres para quedarnos mirando hacia atrás, sino para avanzar. Avanzar significa aprender a vivir de una manera diferente, pensar de una manera diferente, hablar de una manera diferente y reaccionar de una manera diferente. Significa dejar atrás aquello que ya no corresponde a nuestra nueva vida y caminar cada día más cerca de Jesús.
No volvamos a las cadenas que Cristo ya rompió. Si hoy hemos fallado, no nos quedemos tirados en el camino. Levantémonos, volvamos al Señor, recibamos Su perdón y continuemos caminando. La libertad no consiste en nunca caer, sino en no aceptar nuevamente como hogar aquello de lo que Cristo nos sacó.
Decidamos avanzar, mirar hacia adelante. Cristo ya abrió la puerta de la libertad y ahora tenemos un camino nuevo delante de nosotros.
Cristo me hizo libre para caminar hacia adelante, no para regresar a las cadenas que Él ya rompió.
Señor Jesús, gracias porque me hiciste libre. Ayúdame a permanecer firme y a no regresar a aquellas cosas que antes me tenían esclavo. Muéstrame todo aquello que todavía intenta gobernar mi vida y dame fuerzas para dejarlo atrás. Que mis palabras, pensamientos, decisiones y acciones reflejen la libertad que Tú me has dado. Hoy decido avanzar contigo, caminar en obediencia y vivir cada día más cerca de Ti. Amén.
Sully SL
Te Haré Entender Devocionales.