16/04/2026
La imagen de abajo mostrada es de Jarrid Wilson, quien lamentablemente se su¡c¡dó a los 30 años en el 2019 por problemas de salud mental. Él era pastor de una mega-iglesia de Riverside y fundador de un grupo de defensa de la salud mental.
Una de sus últimas citas fue: "Amar a Jesús no siempre cura los pensamientos suicidas. Amar a Jesús no siempre cura la depresión. Amar a Jesús no siempre cura el Síndrome Post Traumático. Amar a Jesús no siempre cura la ansiedad. Pero eso no significa que Jesús no nos ofrezca compañía y consuelo. Él SIEMPRE hace eso”.
Tesis: Debemos hablar y educar acerca de la salud mental en nuestras comunidades de fe.
Si nos basamos en el teórico de que los niños y los adolescentes son el futuro de la humanidad; entonces, el tema de 'salud mental’ debería ser apremiante en el discurso de la eclesiología (Pr. 22:6).
Si las estadísticas no mienten. Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos y el Dr. Tedros Ahdanom Ghebreyesus (Director General de la OMS):
☑ 1 de cada 5 niños tiene problemas de salud mental.
☑ Se ha notado un aumento del 43% en el TDAH (El trastorno por déficit de atención e hiperactividad).
☑ Se ha notado un aumento del 37% en la depresión adolescente.
☑ Se ha notado un aumento del 200% en la tasa de suicidios en niños de 10 a 14 años.
🩺 El psiquiatra, Dr. Luis Rojas Marcos nos ofrece un cuadro cabal y sensato de que está pasando y qué estamos haciendo erróneamente.
Los niños y adolescentes de hoy están siendo sobre-estimulados y sobre-regalados de objetos materiales, pero están privados de los fundamentos de una infancia sana, tales como:
✅ Padres emocionalmente disponibles.
✅ Limites claramente definidos.
✅ Responsabilidades.
✅ Nutrición equilibrada y un sueño adecuado.
✅ Movimiento en general, pero especialmente al aire libre.
✅ Juego creativo, interacción social, oportunidades de juego no estructurados.
Lamentablemente, hoy en día existe una proliferación de:
✔ Padres distraídos digitalmente.
✔ Padres indulgentes y permisivos que dejan que los niños “gobiernen el mundo” y sean quienes pongan las reglas.
✔ Un sentido de derecho, de merecerlo todo sin ganárselo o ser responsable de obtenerlo.
✔ Sueño inadecuado y nutrición desequilibrada.
✔ Un estilo de vida sedentario.
✔ Estimulación sin fin, niñeras, tecnológicas, gratificación instantánea y ausencia de momentos de diálogo.
En el Canon bíblico tenemos dos (2) ejemplos contrastados en cuanto a la influencia de los padres en sus hijos: ⬅️➡️
🅰️ En el A.T. tenemos el ejemplo de Elí, que siendo un sumo sacerdote, sus hijos reflejaban una falta de supervisión por las prácticas inmorales que estos hacían (1 Sam 2:12-26).
🅱️ En el N.T. tenemos a José, el padre de Jesús, que a pesar de no haber suficienten data explícita de la niñez y adolescencia; tenemos una pista hermeneútica implícita para inferir que Jesús tuvo una niñez y adolescencia saludable "Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres". (Lc. 2:52)
Entonces,
¿Qué podemos hacer nosotros hoy?
He aquí algunas recomendaciones recopiladas de profesionales de la conducta humana, de la salud y de las ciencias teológicas:
1️⃣ Establecer límites. Sus hijos se sentirán más seguros al saber que hay límites. (Job. 24:2)
2️⃣ Ofrezcer a los niños un estilo de vida equilibrado lleno de lo que los niños NECESITAN, no sólo de lo que QUIEREN. (Is. 49:15-16)
3️⃣ Proporcionar alimentos nutritivos y limite la comida chatarra. (1 Co. 10:31)
4️⃣ Pasar por lo menos una hora al día al aire libre haciendo actividades como: ciclismo, caminata, pesca, observación de aves e insectos, leer la Biblia frente al mar, un lago, (si su demografía y geografía se lo permite) o debajo de un árbol, escuchar la Biblia en dispositivo electrónico portátil 📲 mientras hacemos ejercicio corporal. Esto incluye a nuestras iglesias, las cuales deberían ser más intencionales con la integración de actividades al aire libre. (1 Pe. 4:7)
5️⃣ Tener una cena familiar con sus niños y adolescentes sin teléfonos inteligentes o tecnología que los distraiga. (Ap. 3:20)
6️⃣ Jugar juegos de mesa como familia o si los niños son muy pequeños para juegos de mesa, déjese llevar por sus intereses y permítase la creatividad. Integrar este tipo de actividad en las actividades de la niñez y adolescencia de nuestras iglesias. (Mt. 19:14)
7️⃣ Involucre a sus hijo/as en alguna tarea o quehacer del hogar de acuerdo a su edad (doblar la ropa, ordenar los juguetes, colgar la ropa, desembalar los víveres, poner la mesa, dar de comer al perro; etc.) (Heb. 12:11)
8️⃣ Implementar una sana rutina de sueño consistente para asegurar que su hijo duerma lo suficiente. Los horarios serán aún más importantes para los niños de edad escolar. (Mt. 11:28)
9️⃣ Enseñar responsabilidad e independencia. No los proteja en exceso contra toda frustración o toda equivocación. Equivocarse les ayudará a desarrollar 'resiliencia' y aprenderán a superar los desafíos de la vida. (Pr. 15:5)
1️⃣0️⃣ Enséñarles el arte de esperar. (Sal. 40:1-3)
1️⃣1️⃣ No usar la tecnología como antídoto cuando no estemos alguna actividad física. Siempre hay otras opciones más idóneas. (Ecl. 3)
1️⃣2️⃣ Evitar el uso de la tecnología durante las comidas, en automóviles, restaurantes, centros comerciales. Utilizar estos momentos como oportunidades para socializar entrenando nuestros cerebros. (1 Co. 2:16)
1️⃣3️⃣ Estemos emocionalmente disponibles para conectarnos con los niños y enseñarles auto-regulación y habilidades sociales: altruismo, empatía, generosidad; etc. (Mt. 5:9)
1️⃣4️⃣ Convertirnos en un regulador o entrenador emocional de sus hijos. Enseñarles a reconocer y a gestionar sus propias frustraciones e ira. (Ef. 6:4)
1️⃣5️⃣ Enséñarles a saludar, a tomar turnos, a compartir sin quedarse sin nada, a decir gracias y por favor, a reconocer el error y disculparse (NO bajo la obligación, pero SÍ bajo el deber), ser un modelo de todos esos valores que inculcamos. (Dt. 6:6-7)
1️⃣6️⃣ Conectarnos emocionalmente con nuestros niños; sonreír, abrazar, besar, cosquillear, leer, bailar, saltar, juegar o gatear de ser necesario, conversar y orar con ellos. (Sal. 150:4)
Nunca es tarde para empezar a reeducar. Un día daremos cuentas a Dios como padres de los hijos que nos dio como Su Herencia. Ayudarles a crecer integralmente es nuestra responsabilidad para ser fieles a Dios con lo que nos ha otorgado. Recordemos que el éxito como padres no es mandarlos a la mejor universidad del mundo sino al cielo, de regreso con Dios. En Su Amor.
Ministerio Cristiano Grandioso Maná