21/10/2022
💊 "PÍLDORA ESPIRITUAL"
_*"¿Por qué aceptamos los cristianos nuestra parte de padecimientos y oprobios?"*_
"En estos últimos días de la existencia del sistema de cosas de Satanás, gran oprobio y persecución sobreviene muchas veces a los que participamos en el ministerio de Cristo Jesús. Esto abarca tanto a una parte de nuestro ministerio como abarcó al del apóstol Pablo, quien exclamó: “Por eso sigo aguantándolo todo por los escogidos, para que ellos también consigan tanto la salvación mediante Cristo Jesús como la gloria eterna". Nosotros también debemos estar bien dispuestos a sufrir en el interés de servir a otros. Muchos de nuestros hermanos han estado presos o están presos en la actualidad por causa de su integridad, tal como lo estuvo el apóstol Pablo cuando escribió Segunda a Timoteo. Es un gran honor el estar asociados con hermanos fieles y leales que permanecen firmes de parte de los principios de la Palabra de Dios, de la justicia, aun cuando los increpen los perseguidores comunistas ateos, dictatoriales, los líderes religiosos u hombres malos. Satanás quisiera desanimarnos en el ministerio, induciéndonos a evitar el oprobio que le sobreviene a uno por estar relacionado con los hermanos perseguidos. Pero no vamos a postrarnos ante este lazo satánico. “Porque Dios no nos dio un espíritu de cobardía, sino de poder, amor y buen juicio. Así que no te avergüences del testimonio acerca de nuestro Señor ni tampoco de mí, que soy prisionero por su causa. Más bien, acepta las dificultades que tengas que sufrir por las buenas noticias confiando en el poder de Dios”. Nosotros no nos avergonzamos de ser Testigos cristianos de Jehová en tiempos de persecución y no dejamos de asociarnos con nuestros hermanos para evitar oprobio. Lo que cuenta es la reputación que tenemos a los ojos de Jehová, no de los hombres. Si tenemos que ir a prisión por causa de nuestra fe podemos seguir predicando entre los presos. Después que se nos ponga en libertad volveremos a servir a nuestros hermanos en conformidad con el buen ejemplo que nos puso Timoteo. Nos sentimos orgullosos de ser socios de estos perseguidos: Cristo Jesús, el apóstol Pablo y los cientos de nuestros hermanos presos por todo el mundo en estos días malos. Nosotros, también, debemos guardar nuestro cristianismo y ministerio y estar resueltos a hacerlo, con la ayuda de Jehová, a pesar de cualquier oprobio o encarcelamiento que nos sobrevenga (2 Timoteo 2:10-12; 1:7, 8, 12, 16; Hebreos 13:23). Intrépidos seremos y no nos dejaremos desanimar, aunque algunos cristianos abandonen el ministerio bajo persecución. Nosotros seguiremos. Pablo le dijo a Timoteo que algunos “hombres se han desviado de la verdad”. También dijo: “Todos los hombres de la provincia de Asia se han apartado de mí”. Pablo supo lo que era ser herido por medio de hermanos falsos, y sin embargo esto no desbarató su fe y confianza en Jehová, ni le hizo aflojar el paso en su servicio a Jehová. Allá en la prisión de Roma fácilmente pudiera haberse sentido deprimido cuando muchos que él había tenido asociados con él en tiempos más favorables dejaron la fe. Sabía que siempre tenía a nuestro Amigo verdadero de parte de él: “Nadie estuvo a mi lado, sino que todos me abandonaron. Deseo que no se les pida cuentas por eso. Sin embargo, el Señor sí estuvo a mi lado y me fortaleció, para que por medio de mí se predicara plenamente el mensaje y todas las naciones lo oyeran”. Aunque algunos se apartan, la gran obra de predicar las Buenas Noticias se logra. Pablo tenía a Timoteo, Onesífero, Prisca, Aquila, Lucas, Tito, Crescente y muchos otros que todavía estaban en unidad con él en el servicio y él se regocijaba (2 Timoteo 2:18; 1:15; 4:11, 16, 17, 19, 20). ¡Cómo nos regocijamos nosotros también porque cientos de miles de personas han sido añadidas al pueblo de Jehová en este tiempo! Aunque unos cuantos resulten ser hermanos falsos y traidores, como ha sucedido en Rusia y otros países, la inmensa mayoría son fieles. Nosotros también estamos dispuestos a aceptar nuestra parte de padecimientos y oprobios."