25/05/2026
**LA BREVEDAD DE LA VIDA**
SEÑOR, recuérdame lo breve que será mi tiempo sobre la tierra. Recuérdame que mis días están contados, ¡y cuán fugaz es mi vida! La vida que me has dado no es más larga que el ancho de mi mano. Toda mi vida es apenas un instante para ti; cuando mucho, cada uno de nosotros no es más que un suspiro. Somos tan sólo sombras que se mueven y todo nuestro ajetreo diario termina en la nada. Amontonamos riquezas sin saber quién las gastará. Salmo 39
Hermosa oración que el salmista presenta en este salmo. Es muy común para nosotros afanarlos a los trabajos de este mundo que ni siquiera ponemos atención a los días que viviremos en esta tierra. La vida del hombre es como un soplo o una sombra pasajera, y, además, sus afanes no tienen sentido, pues no sabe el hombre para quién amontona y deja sus ahorros; los aprovecharán gentes que no conoce. Sus días son como un palmo, esta medida correspondía a cuatro dedos, unos siete centímetros. Todo esto es una insignificancia ante la duración eterna de Dios. Eclesiastés 2 es más claro al explicar este detalle: “Aborrecí todo cuanto había hecho bajo el sol, porque todo tendré que dejarlo a quien venga después de mí. ¿Y quién sabe si ése será sabio o necio? Y, con todo, dispondrá de todo mi trabajo, de lo que me costó estudio y fatiga debajo del sol... y desesperé en mi corazón de todo el trabajo que he hecho debajo del sol, porque quien trabajó con conocimiento, con pericia y buen suceso, tiene después que dejárselo todo a quien nada hizo en ello... Pues ¿qué le queda al ser humano de todo su afanarse y fatigarse con que debajo del sol se afanó?” Será posible que a partir de hoy, hagamos un alto en nuestras múltiples actividades de nuestra vida y no pongamos a meditar, ¿cuanta vida nos queda en esta tierra? ¿Cuanto estamos haciendo por la mansión que nos espera allá en cielo? "SEÑOR, recuérdame lo breve que será mi tiempo sobre la tierra."
Pastor. DLS