Iglesia cristiana Palabra y Vida Valle de los Molinos

Iglesia cristiana Palabra y Vida Valle de los Molinos Estudio de la Biblia, la palabra de Dios. La buena noticia nos enseña que Dios acepta a los que creen en Jesús.

Como dice la Biblia: «Aquellos a quienes Dios ha aceptado, y confían en él, vivirán para siempre - Romanos 1:17

Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oracio...
04/08/2026

Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
Hechos 2:42


¡Glorioso Día!
29/07/2026

¡Glorioso Día!

Adoración La IBI, Gracia Soberana Música · La Salvación es del Señor (En Vivo) · Song · 2014

Actualización de los eventos que como Iglesia hemos realizado .¡Sea a Dios la Gloria!Reunión de Oración: Miércoles 7:30p...
28/07/2026

Actualización de los eventos que como Iglesia hemos realizado .
¡Sea a Dios la Gloria!

Reunión de Oración: Miércoles 7:30pm.

Culto: Domingo 12:00pm

Clases de Biblia : Domingo 11:00am

Discipulado y Cosejeria Bíblica: Sábados a partir de las 4:00pm a las 8:00pm.

👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇

https://maps.app.goo.gl/VqJkHvByWq1pC1oC8

Iglesia de Cristo, no desprecies el Día del Señor. El mundo tiene sus días para sus placeres, pero nosotros tenemos un d...
26/07/2026

Iglesia de Cristo, no desprecies el Día del Señor. El mundo tiene sus días para sus placeres, pero nosotros tenemos un día especial para deleitarnos en nuestro Dios. Ve a la congregación; ve a escuchar su Palabra, a cantar sus alabanzas y a contemplar la gloria de Cristo. El Señor es digno .

Ningún ser humano escribiría un libro que expone con tanta claridad su propia corrupción y lo declara incapaz de salvars...
16/07/2026

Ningún ser humano escribiría un libro que expone con tanta claridad su propia corrupción y lo declara incapaz de salvarse a sí mismo.

09/07/2026

𝐔𝐍𝐀 𝐀𝐍𝐄́𝐂𝐃𝐎𝐓𝐀 𝐃𝐄 𝐏𝐎𝐋𝐈𝐂𝐀𝐑𝐏𝐎 𝐃𝐄 𝐄𝐒𝐌𝐈𝐑𝐍𝐀… 𝐑𝐞𝐜𝐨𝐫𝐝𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐯𝐢𝐞𝐣𝐚𝐬 𝐜𝐡𝐚𝐫𝐥𝐚𝐬

Muchos años después de que el apóstol Juan partiera para estar con el Señor, un joven llamado Ireneo solía sentarse atentamente a escuchar a un anciano pastor de Esmirna. Aquel anciano era Policarpo, uno de los últimos hombres que había conocido personalmente a los apóstoles.

Para Ireneo no era una experiencia cualquiera; ya que no estaba escuchando a un hombre que hablaba únicamente de libros o de tradiciones. Estaba escuchando a alguien que había caminado con quienes habían caminado con Cristo. Décadas más tarde, siendo ya obispo de Lyon y uno de los principales defensores de la fe cristiana frente a las herejías de su tiempo, Ireneo escribió un testimonio extraordinario. Recordó que aún podía ver a Policarpo como si estuviera delante de él. Decía que conservaba en su memoria el lugar donde acostumbraba sentarse para enseñar, la expresión de su rostro, su manera de hablar y hasta la forma en que describía sus conversaciones con el apóstol Juan y con otros que habían visto al Señor.

Pero había algo que impresionó profundamente a Ireneo; ya que Policarpo jamás hablaba de sí mismo. No contaba aquellas experiencias para engrandecer su nombre ni para despertar admiración por haber conocido a los apóstoles. Todo lo contrario. Cada recuerdo terminaba conduciendo a Cristo y a las Escrituras. Repetía cuidadosamente lo que había recibido, procurando no alterar en lo más mínimo la enseñanza apostólica.

Aquello marcó para siempre la vida de Ireneo y años después, cuando surgieron falsos maestros que pretendían introducir nuevas doctrinas y afirmaban poseer revelaciones secretas, Ireneo pudo responder con firmeza. Él sabía lo que los apóstoles habían enseñado, no porque hubiera recibido una revelación privada, sino porque había escuchado fielmente a un hombre que había permanecido fiel a ellos.

Sin proponérselo, Policarpo había discipulado a quien se convertiría en uno de los mayores defensores de la fe cristiana de los primeros siglos.

Ahora vivimos en una época fascinada por la novedad. Muchos piensan que la iglesia necesita descubrir nuevas revelaciones, nuevas estrategias o nuevas doctrinas para mantenerse relevante. Sin embargo, el ejemplo de Policarpo apunta en la dirección opuesta. Su grandeza no consistió en decir algo nuevo, sino en transmitir fielmente lo que había recibido. Ese fue precisamente el mandato del apóstol Pablo a Timoteo: «Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros» (2 Timoteo 2:2).

La historia de la iglesia nunca ha dependido de hombres originales, sino de hombres fieles, por ejemplo Juan fue fiel al evangelio que recibió de Cristo, Policarpo fue fiel a la enseñanza de Juan e Ireneo fue fiel a la enseñanza de Policarpo. Y gracias a esa cadena de fidelidad, la iglesia pudo resistir algunos de los ataques doctrinales más peligrosos de los primeros siglos.

Aplicaciones para la iglesia de hoy

Esta anécdota nos recuerda que el mayor legado que un cristiano puede dejar no es su fama, sino su fidelidad. En una cultura obsesionada con la innovación, la iglesia necesita hombres y mujeres que amen más la verdad que la originalidad.

También nos enseña la importancia del discipulado. Nunca sabemos quién nos está observando. Quizá, como ocurrió con Policarpo, Dios esté formando a la próxima generación mediante nuestra fidelidad cotidiana. Un sermón, una conversación, una clase de escuela dominical o una sencilla explicación de las Escrituras pueden producir frutos que solo veremos en la eternidad.

Finalmente, esta historia nos llama a valorar la continuidad de la fe cristiana. No creemos un evangelio inventado recientemente. La misma verdad que anunciaron los apóstoles fue preservada por hombres como Policarpo, defendida por Ireneo y transmitida de generación en generación hasta nuestros días. Nuestra responsabilidad no es modificar ese depósito, sino guardarlo y entregarlo intacto a quienes vendrán después.

Como escribió Judas: «…que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos» (Judas 3).



Ficha bibliográfica

Fuente primaria

* Ireneo de Lyon. Contra las Herejías (Adversus Haereses), Libro III, capítulo 3, sección 4. En este pasaje Ireneo recuerda personalmente a Policarpo, afirmando que aún conservaba en su memoria su enseñanza, sus conversaciones con el apóstol Juan y con otros testigos oculares de Cristo.

Fuentes complementarias

* Eusebio de Cesarea. Historia Eclesiástica, Libro V, capítulo 20. Eusebio preserva la carta de Ireneo a Florino, donde Ireneo describe con gran detalle sus recuerdos de Policarpo y su relación con el apóstol Juan.
* Los Padres Apostólicos. «La Epístola de Policarpo a los Filipenses». Ediciones críticas de Michael W. Holmes o J. B. Lightfoot. Estas permiten apreciar el contenido doctrinal que Policarpo transmitía y su profunda dependencia de las Escrituras.

Esta anécdota posee un sólido fundamento histórico porque procede del testimonio directo de Ireneo, quien conoció personalmente a Policarpo en su juventud, convirtiéndose en uno de los vínculos más importantes entre la generación apostólica y la iglesia de finales del siglo II.

Tomado de: Sermones y hermenéutica...

28/06/2026
✝️ El legalismo y el antinomianismo no son extremos opuestos tan distintos como parecen. El significado de legalismo, se...
25/06/2026

✝️ El legalismo y el antinomianismo no son extremos opuestos tan distintos como parecen.
El significado de legalismo, según la Biblia, es la creencia de que la obediencia a un conjunto de leyes y reglas —ya sean mandamientos divinos o tradiciones humanas— es el medio para obtener la salvación, el favor de Dios o la justificación personal.(got questions)

Por otro lado, el antinomianismo es la creencia de que, gracias a la gracia y el perdón de Cristo, los creyentes ya no están obligados a obedecer ninguna ley moral. La Biblia condena esta postura, advirtiendo que usar la gracia como licencia para pecar es una distorsión del evangelio.

Son dos etapas de la misma decadencia del cristianismo bíblico. Ambos nacen cuando dejamos de distinguir correctamente entre la Ley y el Evangelio.

El cristiano bíblico mira la santidad infinita de Dios y ama Su Ley porque refleja Su carácter. Reconoce que merece condenación, pero descansa únicamente en Cristo, quien hizo plena expiación. Por eso el creyente no obedece para ser salvo, sino porque ha sido salvado. La Ley se vuelve regla de vida, no medio de justificación.

Cuando esto se pierde, aparece el legalismo. Se empieza a confiar más en la obediencia externa que en la justicia de Cristo. Se guarda la forma, pero el corazón se llena de orgullo. Se habla de santidad, pero en el fondo se busca mérito propio. Y así, mientras parece defender la Ley, en realidad la rebaja, porque ignora su exigencia más profunda: fe, humildad y amor.

Luego viene el antinomianismo. Cansado del formalismo hipócrita, reacciona exaltando la gracia, pero sin Ley. Habla de amor, pero desprecia los mandamientos. Predica aceptación, pero sin arrepentimiento. Y aunque parece más libre, tiene el mismo problema que el legalismo: confianza en sí mismo. Solo que ahora la norma no es la Ley de Dios, sino el propio corazón.

“Uno presume obediencia externa. El otro presume libertad interior. Ambos desplazan a Cristo del centro”...

Por otro lado si la fuente de nuestra santificación es un deseo de ganar puntos con Dios con el fin de ser justificados, no estamos viviendo en verdadera santificación, sino en legalismo al estilo judaizante. Es salvación por obras (catolicismo romano).
La verdadera fuente de la santificación es la gratitud a Dios por la salvación recibida en Jesucristo. El creyente vive en obediencia, no con el propósito de ser justificado, sino precisamente porque ha sido justificado por la obra salvadora del Señor Jesús. La gracia de Dios nos impulsa a vivir de una manera agradecida. Y así la obediencia, lejos de ser una larga lista de exigencias pesadas, se convierte en un deleite.(Pastor Will)

La única salida es volver a Él. Cuando ves a Cristo como Salvador y Rey, como Aquel que cumple la Ley por ti y muere por tus pecados, tu justicia propia empieza a morir. Descansa en Su obediencia, no en la tuya. Y entonces sí, comienzas a amar Su Ley, no para ganar favor, sino porque ya lo tienes.

Dirección

Avenida Valentín Vidrio Arce No. 888-68 Valle De Los Molinos
Tesistán
45200

Horario de Apertura

Miércoles 7:30pm - 9pm
Domingo 11am - 2pm

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Iglesia cristiana Palabra y Vida Valle de los Molinos publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Atajos

Compartir

Categoría